En Moncloa, aunque públicamente se guarden de momento las formas, no lo ocultan. "¿Alguien de verdad piensa que no hay una campaña contra el Gobierno?", señalan las fuentes consultadas en el entorno de Pedro Sánchez tras la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. "Confiamos en su inocencia", reiteraron este martes poco después de conocerse solo algunos detalles del auto de la Audiencia Nacional. PublicidadLa confianza del PSOE en Zapatero es tal que el propio Sánchez envió un mensaje en un chat interno a los integrantes de la Ejecutiva socialista pidiendo defender al expresidente y su "buen nombre". Dicho y hecho. Numerosos cargos y dirigentes socialistas publicaron mensajes de apoyo en sus redes sociales. "Pie en pared", remarcó por ejemplo la secretaria de Organización Rebeca Torró en un lema que se usó también por varios dirigentes en sus conversaciones. De manera pública fue el PSOE quien con más vehemencia salió a defender a Zapatero. Mediante un breve comunicado enviado a los medios remarcaron la presunción de inocencia del expresidente a la vez que pusieron encima de la mesa la frase de José María Aznar: "El que pueda hacer que haga". O lo que es lo mismo, según llevan meses transmitiendo los socialistas, un toque de corneta mediante el que los poderes judiciales, mediáticos y políticos se han enfrentado en numerosas ofensivas contra el Ejecutivo de Sánchez. Para el PSOE, la derecha y la ultraderecha nunca le han perdonado los avances que consiguió Zapatero durante su mandato. "No pararán", ejemplificó Montse Mínguez, portavoz de la dirección socialista. Patxi López, portavoz parlamentario, reconoció en rueda de prensa que la noticia ha generado un "shock" para la militancia. También entre los dirigentes, por la importancia simbólica de Zapatero, que además se ha mostrado muy activo en apoyo a Sánchez especialmente desde la campaña electoral de 2023. Hace pocos días estuvo apoyando a María Jesús Montero para las autonómicas en Andalucía. Hay ya quien desliza, pese a los llamamientos de Sánchez, que no ponen la mano en el fuego por nadie. Y otros no salen de su incredulidad por las acusaciones. Elma Saiz, portavoz del Gobierno, no llegó a deslizar un supuesto lawfare, concepto prácticamente inédito en las filas socialistas, pero sí aseguró que la investigación se originó mediante una denuncia de la organización ultra Manos Limpias.PublicidadFuentes de Moncloa reiteran por activa y por pasiva que el rescate a la compañía aérea Plus Ultra se ha investigado minuciosamente a nivel internos muchísimas veces. Y que además esa operación ha sido avalada por la justicia europea o por el Tribunal de Cuentas. En ese asunto, que afectaría de lleno al Gobierno de Sánchez, las fuentes consultadas transmiten su total "tranquilidad".En el Ejecutivo analizan de manera exhaustiva el auto, que se conoció de manera íntegra pasada la media tarde de este martes. Insisten en no cuestionar al juez ni a la investigación en marcha. "El respeto a la justicia es una de las cosas que más hemos repetido estos meses", afirman en Moncloa. Las mismas fuentes recuerdan que la semana que viene se juzga a David Sánchez, hermano del presidente. O que el juez Juan Carlos Peinado quiere llevar a juicio a Begoña Gómez, esposa de Sánchez, pese a que tiene diligencias pendientes que realizar. Es en ese marco en el que ponen encima de la mesa la "campaña" en su contra. PublicidadRespaldo entre sus socios y aliadosLas reacciones políticas se han ido sucediendo durante toda la jornada. Y la conclusión general es un cierre de filas entre los aliados habituales del Gobierno que contrasta, obviamente, con la lectura de la derecha y ultraderecha. Desde Sumar, socios de coalición del PSOE, pusieron el foco en las "dudas" que le genera la imputación debido a los últimos "comportamientos" de algunos integrantes de la judicatura, como apuntó la portavoz parlamentaria Verónica Martínez Barbero. Gerardo Pisarello, portavoz de Comuns, recalcó que para "determinados sectores del poder judicial es un enemigo a batir es el expresidente Zapatero", al tiempo que cuestionó incluso a la UDEF por sus vínculos con la "policía patriótica" que impulsó el PP. Entre los partidos catalanes, Junts pidió que "se esclarezcan los hechos" al tiempo que remarcó la necesidad de respetar la "presunción de inocencia". "Si algún partido ha sufrido la no presunción de inocencia, siempre y a lo largo de los últimos años sobre todo, hemos sido nosotros", afirmó el portavoz del partido de Carles Puigdemont en el Parlament de Catalunya Salvador Vergés. ERC, por su parte, quiso lanzar un "mensaje a los jueces". "El PP ya gana elecciones, no hace falta que hagan política", dijo Gabriel Rufián, portavoz del partido republicano en el Congreso. El partido más cauto fue el PNV, que a través de su portavoz parlamentaria Maribel Vaquero apeló únicamente a la prudencia aunque calificó de las acusaciones contra Zapatero como graves. "Estamos en el inicio de un proceso de instrucción y vamos a estar a la espera de lo que éste dé de sí", afirmó. En EH-Bildu han deslizado también, en palabras de la portavoz en el Congreso Mertxe Aizpurúa, que lo que le ocurre al expresidente "podría llegarse a pensar" que es lawfare. "La derecha le tiene muchas ganas", afirmó por su parte Ione Belarra, secretaria general de Podemos. Con este escenario llega Sánchez al Congreso este miércoles al Congreso para enfrentarse a Alberto Núñez Feijóo en la sesión de control al Gobierno. La derecha ha salido en tromba contra el Ejecutivo una vez más y pide al presidente que dé explicaciones. Las primeras, aunque sea de manera breve, las dará casi con total probabilidad durante el intercambio de palabras con el líder del PP. Será un buen termómetro para mostrar el apoyo de los socialistas tras leer más en profundidad el acto.