Bruselas entiende que la cumbre sirve para mostrar al mundo el cambio de equilibrio en el poder global y cómo el presidente ha debilitado con aventuras como la de Irán el poder de Estados Unidos.Y que de la reunión sale una China que se ha dado cuenta de tener la sartén de la relación por el mango.

“El presidente de EE.UU llega a China con su guerra comercial debilitada”, sostiene el autor. Es el séptimo encuentro entre ambos y hay mucho por hablar con el país comunista que…

¿Socios o rivales? Una reunión que seguramente reconfigurará la geopolítica global.