Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.La reunión que Trump y Xi celebraron en octubre en Seúl sirvió para rebajar las tensiones entre ambos países. Donald Trump fue recibido en Beijing con la más elaborada ceremonia protocolar que China reserva para sus visitas más importantes, caminó junto a Xi Jinping por los jardines de Zhongnanhai y salió dos días después declarando acuerdos comerciales estupendos. Xi, más contenido y estratégico como siempre, llamó a la visita histórica y propuso una nueva relación de estabilidad estratégica constructiva. Seguir temas
“Trump y Xi en Beijing: el libreto detrás de la sonrisa”, por Irma Montes Patiño
Los presidentes de Estados Unidos y China evidenciaron en su reciente encuentro que la confrontación y la cooperación no son contradictorias en la lógica de las grandes potencias sino que son las dos caras de la misma rivalidad administrada y que, más allá de acuerdos diseñados para extender la tregua, el petróleo sigue siendo la más importante moneda de cambio











