�No doy cr�dito!Actualizado Domingo,

septiembre

00:07Los rendimientos de la deuda p�blica son ahora mismo un mastodonte bailando en un alambre. La l�nea de riesgo, que en el bono a 10 a�os estadounidense se sit�a en el 5% y en el alem�n en el 3,5, se aproxima sin que algunas de las medidas que en otro tiempo se han mostrado eficaces ofrezcan garant�as de soluci�n. Las intervenciones del Tesoro americano sobre el yen y sobre su propia deuda no est�n alterando los patrones. El coste de financiaci�n soberano sigue creciendo.Hay varias inc�gnitas por despejarse. La primera radica en el comportamiento de las bolsas. Una subida tan acelerada de los rendimientos de los bonos suele llevar aparejada una ca�da de las acciones. La explicaci�n m�s sencilla es que, cuanto mayor es el tipo de inter�s que ofrecen los estados "libres de riesgo", a�n mayor es el que tienen que ofrecer las empresas para financiarse. El aumento del coste del cr�dito compromete los beneficios. Sin embargo, los resultados de las compa��as de IA y sus derivados, que representan m�s de la mitad de la bolsa americana, est� trastocando esta correlaci�n hist�rica. �Hasta cu�ndo?La respuesta depende de c�mo se ajuste el cambio de paradigma que se est� produciendo tras la segunda llegada de Donald Trump al poder. Para su disgusto, el presidente de la Reserva Federal af�n a su administraci�n parece estar decidido a subir los tipos de inter�s, al igual que el BCE. La inflaci�n que est� generando la inestabilidad geopol�tica no deja otra salida.Sin embargo, el efecto tambi�n ser� limitado si s�lo unos, los banqueros centrales, hacen su parte del trabajo. La otra corresponde a los gobiernos, que deben reducir el d�ficit, y es aqu� donde el cuento cambia. La econom�a de Estados Unidos tiene un desaforado desequilibrio fiscal del 6%. Su contenci�n implica en enfriamiento del PIB que Trump no est� dispuesto a aceptar en a�o electoral. Y no s�lo.El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha restado importancia a la inflaci�n y ha puesto todo el foco en el crecimiento. S�lo con �ste se podr�n pagar los intereses de la deuda. Los banqueros centrales temen que se est� entrando en una era del dominio fiscal, en la que a los estados no les importe endeudarse para tapar las ineficiencias de sus pol�ticas populistas. Trump lo tiene claro, pero no s�lo �l. La extrema izquierda europea comparte hoja de ruta. Llega la revoluci�n.