El escenario en el mercado de bonos es muy incierto."Intentar poner techo a las rentabilidades en el entorno actual es como tratar de subir por una escalera mec�nica que baja". De esta forma tan gr�fica describen los analistas de Muzinich&Co todos los movimientos que se han sucedido desde que el rendimiento del bono estadounidense a 30 a�os se dispar� la semana pasada hasta el 5,3%, el nivel m�s alto desde 2007.El movimiento no se limit� al tramo m�s largo de la curva. El bono a 10 a�os de la primera econom�a del mundo salt� hasta el 4,72% y el de dos a�os, el m�s sensible a las decisiones de la Reserva Federal, vol� hasta el 4,18%, arrastrando las rentabilidades de los bonos europeos.El efecto domin� es global y, aunque las rentabilidades se hab�an relajado ligeramente hasta la reuni�n de Jackson Hole, el escenario no puede ser m�s incierto.�Deben arrojar la toalla en este escenario los inversores en renta fija? Son mayor�a los expertos que creen que es hora de replantear las estrategias y de buscar oportunidades en los tramos de la curva menos expuestos.SelectividadPor ejemplo, UBS defiende el atractivo de la renta fija de calidad a corto y medio plazo frente al repunte de los rendimientos de los bonos a largo. Recuerda que el tramo largo de la curva est� "m�s expuesto a las preocupaciones fiscales, a la incertidumbre inflacionaria y a una menor liquidez", factores que elevan la rentabilidad exigida por los inversores."Creemos que la respuesta se encuentra en el tramo corto de la deuda de mercados emergentes y del 'high yield'. Esta estrategia permite sortear el deterioro de los balances soberanos y el exceso de oferta en los vencimientos largos, limitar la exposici�n a la incertidumbre derivada de los bancos centrales y de la situaci�n geopol�tica, y beneficiarse de la mejora global de los beneficios empresariales", se�alan en Muzinich&Co.Cinco a�osCon las mismas preferencias en cuesti�n de plazo, los analistas de BlackRock aseguran en su �ltimo informe que "en un horizonte estrat�gico de cinco a�os o m�s, nos decantamos por los bonos del Estado a corto y medio plazo".Pero sea cual sea el periodo de inversi�n y el tipo de activo elegido, los inversores tienen que ser muy conscientes de que se mueven en un terreno muy resbaladizo.La lista de factores que provocan dudas en el mercado es interminable: el salto de la deuda p�blica de Estados Unidos hasta el r�cord de 40 billones de d�lares (m�s de 34 billones de euros); la nueva pol�tica de comunicaci�n del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, que recorta de forma dr�stica las previsiones sobre tipos de inter�s; o las recompras repentinas de bonos por parte del Tesoro estadounidense, que el mercado ve como un parche, un intento de tapar el sol con un dedo.Y tampoco dejan de meter presi�n a los bonos gubernamentales estadounidenses las emisiones de deuda r�cord relacionadas con la IA, que han alcanzado la cifra r�cord de 190.000 millones de d�lares en los siete primeros meses de 2026."Hasta el momento, y con meses por delante, en 2026 las emisiones de deuda ya son un 37,7% superiores a las del 2025. Y esto teniendo en cuenta que ya en 2025 los hiperescaladores emitieron cuatro veces m�s deuda que su media anual de los anteriores cinco a�os", se�alan desde XTB.La firma asegura que "estas emisiones compiten directamente contra las de los estados, ya que aunque todav�a puede haber algunas dudas sobre la rentabilidad de la IA, no se teme por la solvencia de estas compa��as y siguen siendo empresas con retornos sobre el capital invertido de doble d�gito".Problema de fondoEl problema de fondo es que los costes de endeudamiento a largo plazo de las grandes econom�as mundiales se disparan hasta niveles no vistos en d�cadas por la fuerte subida de los d�ficits p�blicos en un escenario de creciente inflaci�n que empuja a subidas de los tipos de inter�s.Y tambi�n hay temor nada disimulado en el mercado a un efecto contagio desde uno a otro lado del Atl�ntico. Bank of America advierte de que la sensibilidad de los tipos europeos a la deuda estadounidense ha aumentado en los �ltimos meses y mantiene una visi�n de cautela sobre el tramo largo europeo porque prev� nuevas subidas en la curva de 10 a 30 a�os, especialmente ante el incremento estacional de la oferta de deuda p�blica europea previsto para septiembre.