Los inversores estaban en guardia y tenían marcado el día en rojo, era una prueba de fuego para el nuevo jefe de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh. La decepción suponía un gran riesgo, en medio de una sonora crisis en la deuda soberana estadounidense, que alcanzó la semana pasada máximos de varias décadas en sus referencia a largo plazo. El bono a 30 años llegó a pagar el 5,33% y ahora abona el 5,2%. La estrategia de compras del Tesoro, dirigido por Scott Bessent, había tenido una efectividad muy discreta.El mercado quedo muy disconforme con la posición de Warsh, que dejó sin cambios el precio del dinero en el rango del 3,50%-3,75% el pasado julio. La hoja de ruta sobre la evolución de los tipos permaneció en una caja fuerte y el economista nacido hace 56 años en Albany amenazó con tirar su llave. Este viernes, sin embargo, la ha utilizado para aflojar los candados. Si es necesario, decretará subidas inmediatas de los tipos en Estados Unidos. La deuda soberana del país a corto plazo sube ocho puntos básicos, al 4,3%, mientras que la de 30 años se mantiene a una distancia prudente de sus máximos de varias décadas, en el entorno del 5,2%. El Ibex ha cerrado este viernes con un alza del 0,81%, en los 20.041,9 puntos, de manera que el avance semanal se sitúa en el 0,4%. El Nasdaq y el S&P 500 apenas se movían al cierre de la sesión en el Viejo Continente. El mercado de deuda fue el que torció la mano a Donald Trump y su errática política arancelaria en abril del año pasado. Es el único que tiene la capacidad real de romper los mandamientos de los grandes popes económicos, sean presidentes de bancos centrales, primeros ministros o presidentes. Hace años, fue el responsable de que la primera ministra británica, Liz Truss, abandonara sus responsabilidades en Reino Unido. Su victoria se ha limitado ahora a que el encargado por velar de la estabilidad de los precios en la mayor economía del mundo sea más comunicativo. Está por ver qué más es capaz de hacer. Warsh se ha dejado margen de maniobra. “Este es mi criterio: debemos tener confianza en que la inflación subyacente se está dirigiendo hacia nuestro objetivo, de forma clara y a una velocidad suficiente. De lo contrario, tenemos trabajo por hacer. Ese es nuestro cometido”, según ha recogido Bloomberg. Contradice así los deseos del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, que criticó hasta la extenuación por lo mismo a su predecesor, Jerome Powell. De hecho, las expectativas de subidas de tipos se han disparado en septiembre hasta rozar el 60% desde el 34%, lo que se traslada al mercado de la deuda a corto plazo de la mayor economía del mundo. La posibilidad de que se produzcan dos alzas antes de que llegue 2027 desde el actual rango del precio del dinero, del 3,50% al 3,75%, ronda ahora el 40%. Para el Banco Central Europeo (BCE), el mercado descuenta que el escenario más probable es una subida de tipos del Así, el rendimiento del bono a dos años ha pasado al 4,31% desde el 4,23%. Entretanto, el 30 años se modera. Al menos, no ha habido una dosis extra del cóctel de más inflación futura unida a una mayor competencia por la financiación ante las crecientes necesidades de la inteligencia artificial (IA), que estaba envenenando al mercado. A pesar de que Nvidia colmó sobradamente las expectativas, los inversores continúan con un ojo puesto en las elevadas valoraciones de los fabricantes de chips. En España, las mayores alzas de la sesión han sido las de Puig, Indra, el BBVA y el Santander, Endesa, Iberdrola ArcelorMittal e Inditex con más de un 1%. Las eléctricas y los bancos, a priori, se benefician de un entorno de tipos más altos. En el lado contrario, los mayores retrocesos fueron para Solaria, Aena, Fluidra, Rovi y Grifols con retrocesos superiores al punto porcentual. Por su parte, los índices europeos han recuperado parte del terreno perdido con alzas cercanas al 1% para el Cac francés, el Dax alemán y el Euro Stoxx 50. Este viernes, Bank of America ha publicado un análisis muy negativo sobre el mercado europeo, en el que considera que las expectativas son insostenibles, con expectativas de márgenes récord y fuerte crecimiento de beneficios. Así, vaticina una caída del 10% de caída del Stoxx Europe 600. Por otro lado, el precio del petróleo corrige tras el repunte de ayer. El brent, de referencia en Europa, está estable alrededor de los 88 dólares, a pesar de que los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz se topan con nuevos obstáculos. Por otra parte, Venezuela está estudiando detenidamente los planes para abandonar la OPEP, según fuentes familiarizadas con el asunto.Bolsas - Divisas - Deuda - Tipos de interés - Materias primas