Acercar la investigación científica a los problemas de mujeres reales en perimenopausia y menopausia. Bajo esta premisa se ha creado la cátedra Mujeres de Hierro, la primera de estas características. Fundada por la Universidad de Granada (UGR), está vinculada a Cuerpos Serranos S.L,cuya cabeza visible es la mediática farmacéutica Marian Garcia, más conocida como Boticaria Garcia. El proyecto busca generar conocimiento riguroso en el ámbito de la salud femenina, el ejercicio o la nutrición en una etapa “infraestudiada”, apuntan sus creadores. Pero la verdadera vocación es que ese saber se transforme en herramientas útiles para ser aplicadas en la vida cotidiana de mujeres reales y abordar la menopausia más allá de los sofocos. ¿Cómo de importantes son los entrenamientos de fuerza? ¿Hay que comer menos en esta etapa? Más de 140.000 ya han participado en un estudio previo que servirá de base para parte de la investigación.Tenemos un especial interés en que la ciencia no se quede solo en el ámbito académicoJonatan RuízDirector de la cátedra“Hay un agujero en la investigación en salud femenina y muchas mujeres buscan respuesta”, defiende Marian Garcia, doctora en farmacia, nutricionista y la parte mediática de un proyecto cuyo director es Jonatan Ruíz, catedrático de Actividad Física y Salud de la URG. “Tenemos un especial interés en que la ciencia no se quede solo en el ámbito académico, sino transferir ese conocimiento a la sociedad de forma rigurosa y accesible para que sea útil para las mujeres en perimenopausia y menopausia”, apunta el catedrático. Acompañan a García y Ruiz Javier Butrageño, doctor en ciencias de la actividad física, y un equipo de investigadores que trabajarán en un proyecto que empieza con una vigencia inicial de dos años.Salud femeninaLa invisibilización de la perimenopausiaGarcía cuenta que hace un par de años se dieron del desierto informativo que había en todo lo referido con la salud femenina a partir de la perimenopausia, una etapa aún muy invisibilizada, lamenta García. “Haciendo divulgación nos hemos dado cuenta de que necesitábamos investigar para profundizar en los temas de salud femenina que están infraestudiados”, explica García en conversación telefónica. “La universidad aporta su conocimiento, su personal investigador y nosotros nuestra experiencia y una comunidad de mujeres reales”, defiende la farmacéutica. Boticaria García y Javier Butragueño, nutricionista y doctor que han escrito el libro Mujeres de Hierro, fotografiados en Barcelona.Nacho Vera / PropiasLa también nutricionista valora la importancia de la tarea en los laboratorios para mejorar la salud de las mujeres, pero considera que “es mejor aún poder hacerlo con mujeres de la vida real que trabajan, que tienen problemas, que tienen hijos, que dejan de entrenar y luego lo retoman…” ejemplifica. El director de la cátedra valora positivamente que la “comunidad activa de usuarias” con la que cuenta Boticaria permita “conectar ciencia con realidad”.El ejercicio de fuerza crea un falso estrógenoMarian GarcíaFarmacéutica y nutricionistaAveriguar qué “palancas” motivan a las mujeres a entrenar, qué facilita que sigan entrenando y no abandonen y poder hacer perfiles de mujeres para que todas tengan una “solución de ejercicio” es otra de las motivaciones de la cátedra.Y trabajar con datos de mujeres reales es uno de los alicientes con los que ha empezado el proyecto. García y Butragueño llevan tres meses recopilando datos en el que aseguran que es el estudio más grande hecho en España. Más de 140.000 mujeres de entre 40 y 70 años en etapa de perimenopausia, menopausia o posmenopausia han participado en el estudio en el que han tenido que responder a tres cuestionarios “validados a nivel internacional” en los que han sido preguntadas por sus síntomas o el ejercicio que desarrollan. Las respuestas han generado un informe individualizado que en muchos casos ha servido para que estas mujeres busquen solución a síntomas para los que nadie daba respuesta, asegura García. En este sentido, recuerda el caso de una usuaria a la que, tras completar el formulario y salirle alterados los síntomas psicosociales, le pautaron antidepresivos que finalmente han sido sustituidos por una terapia hormonal.En datos, el cansancio y el agotamiento son los síntomas más prevalentes en el 85 % de la muestra, adelanta García, que explica que la información recopilada va a ayudar mejor a entender lo que sucede en esta etapa.La perimenopausia es para García aún una etapa invisible. “Parece que hasta que no llegas a la menopausia no tienes derecho a que te informen”, lamenta. Por eso apunta que cualquier mujer que a partir de los 35 años tenga ciclos de sangrados abundantes, ciclos más cortos o una duración irregular, todo ello pueden ser alertaciones que pueden estar indicando que se está entrando en perimenopausia. La mediática farmacéutica defiende la necesidad de crear un “espacio seguro, libre de humo y basado en la evidencia” al que las mujeres puedan acudir cuando busquen información sobre perimenopausia y menopausia. Y lamenta que se hable únicamente de sofocos cuando estos no son el único síntoma ni el más prevalente.Tres pilaresFuerza, alimentación y el falso estrógenoPorque cuando se entra en esta etapa, se inicia la “carrera de obstáculos metabólica que supone el descenso de estrógenos”, explica García. Y apunta que en la menopausia hay tres aspectos importantes, el entrenamiento de fuerza, la alimentación y el deporte de impacto, que han sido explicados “al revés”. “A muchas mujeres les han dicho que deben montarse en la cinta a quemar calorías, pero ahora sabemos que entrenar en zona 2 puede ser más interesante para cuidar las mitocondrias, para ser más eficiente en la oxidación de las grasas”, apunta. La experta remarca que es importante “visualizar el entrenamiento como un generador de músculo, que es la clave de la longevidad y puede actuar como un falso estrógeno”, apunta. Porque el ejercicio en este periodo es para Boticaria una manera de abrir la farmacia interna: “Cuando entrenamos generamos la superkina, una píldora antiinflamatoria que es lo que la mujer va a necesitar cuando caen los estrógenos”. Por todo ello, considera fundamental dejar de obsesionarse con la pérdida de grasa y centrarse en generar músculo, algo que a la vez permite reducir grasa.La creatina es recomendable para mujeres en perimenopausia y menopausiaOLEKSANDR FARIONCuando entrenamos generamos la superkina, una píldora antiinflamatoria que es lo que la mujer va a necesitar cuando caen los estrógenosMarina GarcíaFarmacéutica y nutricionistaGarcía también lamenta que durante mucho tiempo se les ha dicho a las mujeres en esta etapa que deben comer “como un pajarito” y poco menos que “cenar un yogur”. Pero avisa que cuando una mujer hace esto, entra en la “paradoja del plato vacío”, en el que el cuerpo entra en “estado de alerta, se dispara el cortisol y entra en un sistema de ahorro que le hace acumular grasa.El boom de los suplementosDe la creatina al Omega 3Los suplementos, un tema que vive un auténtico “boom”, también serán objeto de investigación para poder separar “el grano de la paja”, apunta García. A pesar de la necesidad de más investigación al respecto, Boticaria asegura que la creatina puede ser de gran ayuda en el entrenamiento de fuerza y se atreve a hacer un top 5 de suplementos con la creatina arriba de todo y acompañada del magnesio, la vitamina D, el omega 3 y las proteínas.Nacida en Barcelona (1978), trabaja en La Vanguardia desde julio de 2009. Ha pasado por la Hemeroteca Digital y los departamentos de Producción Propia y Última Hora, en la edición digital. Ahora en la sección de Sociedad
La primera cátedra que investiga a mujeres reales en menopausia: “El ejercicio y la alimentación se han explicado al revés”
La mediática farmacéutica Boticaria García está detrás de un proyecto conjunto con la Universidad de Granada que pretende generar conocimiento riguroso pero aterrizado al día a día en salud femenina, ejercicio y nutrición










