El calor extremo y la disminución de horas que se pasan en la calle convierten al verano en una de las épocas más difíciles para las personas mayores. Someterse a las altas temperaturas hace que muchos de ellos opten por no salir de casa, causando una situación de soledad no deseada que ya forma parte de su día a día pero que aumenta durante estos meses.

Frente a esta situación, asociaciones y voluntarios intentan llenar un vacío que, para muchos, se repite cada verano. Una de esas ONG es es Solidarios, que durante todo el año tiene un programa de acompañamiento de personas mayores, donde voluntarios hacen una visita a la semana para sacar a estas personas de casa o, simplemente, estar un rato charlando con ellos.

Actualmente, hay 60 voluntarios que acompañan a personas mayores en Sevilla, aunque su objetivo es llegar a los 100. Remedios Cano, responsable del programa de mayores de Solidarios en Sevilla, explica que “los voluntarios ejercen como enlaces para que la persona vuelva a retomar su vida en comunidad”. Para ello, se les hace una formación previa que les ayuda a tratar y a mejorar la nueva relación con la persona a la que acompañan.

Del voluntariado a la amistad

María Ángeles y David son una de las parejas que forman parte de este programa de acompañamiento. David, con seis años de experiencia como voluntario en Solidarios, ha estado con varias personas anteriormente. Sin embargo, para María Ángeles es su primera experiencia. Normalmente, se ven diariamente desde las 11.00 hasta la hora de comer, aunque en verano aprovechan cada vez que David viene de la playa para verse.