Las 193 valoraciones que lo califican como p�simo en TripAdvisor decantan la balanza. Chiringuito, el chiringuito del paseo mar�timo de Sitges, probablemente sea el peor chiringuito de Espa�a. Tiene un 2,1 de nota media en la web de recomendaciones, una referencia internacional para elegir restaurante un viernes. Esta casa de comidas a pie de mar acumula un total de 386 notas. M�s de la mitad son negativas.A las 12.30 la luz de Sitges promete que todo va a ir bien, pero en un rato se va a interponer entre nosotros una fritura de pescado que parece haber sido rebozada con agua del mediterr�neo. Tan salada como un pez vivo. El pueblo del Garraf ofrece un recorrido agradable que va desde la estaci�n de Rodal�es hasta la playa en una bajadilla a veces bordeada por la sombra, otras veces al descubierto. El calor no es sofocante. No es un calor de avenida. El chiringuito, pintado con los colores blanco y azul, se distingue desde la iglesia de San Bartolom� y Santa Tecla. Las vistas al mar empiezan a justificar el sablazo.La usuaria Rita E., con la que este peri�dico ha intentado contactar sin �xito, cen� all� en octubre de 2024. "Lo peor que hemos cenado", escribe en TripAdvisor. "Las sardinas escasas y pasadas, las navajas cubiertas con un manto de pimienta, incomibles, y los sevillanos refritos con mucha sal, pero no se libra ni la bebida, dos copas de cava calientes. Hemos venido otras veces y nunca hemos cenado tan mal, somos de Sitges y no volveremos!!! (sic)". Su rese�a lleva por t�tulo No volveremos.La puntuaci�n del Chiringuito en TripAdvisor es pr�cticamente la m�s baja de la lista. El chiringuito restaurante Chiri Bus, en Cabo de Gata, tiene un 2,5. El chiringuito Sotavento, en C�diz, tambi�n toca fondo con un 2,1. O el chiringuito Paco Triana, de Matalasca�as, tiene un 1,9, pero solo con 87 comentarios. Hay m�s unanimidad en puntuar mal al local de Sitges y, adem�s, es la joya de la corona de los chiringuitos: Chiringuito dice ser el primer chiringuito de la historia. As� reza su persiana azul Alberti, junto al a�o de apertura, 1913. Un azulejo un poco desconchado da cuenta de la historia en la fachada. Lleva pintado el retrato del escritor C�sar Gonz�lez Ruano. Dice as�: "En este chiringuito el gran maestro que fue de periodistas don C�sar Gonz�lez Ruano escribi� durante cinco a�os en la mesa de azulejos que hay en el interior sus art�culos diarios a La Vanguardia y el famoso libro Hu�sped del mar. Bautiz� este local con el nombre de Chiringuito, expresi�n que se populariz� en el resto de Espa�a a partir de entonces. (Se dec�a en aquellos tiempos que chiringuito era una palabra que en Cuba se utilizaba para pedir un caf�)".Azulejo de la fachada con el retrato del escritor C�sar Gonz�lez Ruano y la historia de Chiringuito.Sin embargo, C�sar Gonz�lez Ruano, en sus memorias -Mi medio siglo se confiesa a medias- no le da importancia a la palabra chiringuito. No parece un hallazgo suyo. Se cuenta que su amigo Juan Calafell, al adquirir el negocio en 1943, acept� su consejo y lo bautiz� como chiringuito. "Ya, incluso, hab�a descubierto por m� mismo El Chiringuito, un extra�o caf� sobre la misma arena, como un pabell�n de cristales, donde me pareci� que se pod�a escribir bien por las ma�anas", escribe Ruano, contradiciendo la leyenda. Tiene pinta de que el pabell�n de cristales ya hab�a sido bautizado como Chiringuito antes de su llegada. Tampoco identifica el caf� como chiringuito. "El caf� de playa, regido por el amigo Calafell, capit�n de aquel extra�o barco varado que en cuanto me ve�a aparecer por la puerta, hacia las diez de la ma�ana, me tra�a el caf� con leche en vaso y el tintero y la pluma"."No es el primer chiringuito del mundo, ni el primero en usar la palabra chiringuito", desmiente el mito Beli Artigas, historiadora del arte de Sitges. Hace algunos a�os, acept� el encargo de la Generalitat de Catalu�a de estudiar los chiringuitos del paseo mar�timo justo antes de que los derribaran. El mito salv� a Chiringuito. "Entre 1897 y 1898, cuando se coloca la estatua de Col�n en Barcelona, a su alrededor empiezan a abrirse bares. Uno de ellos ya se llama chiringuito. Est� abierto las 24 horas. Su clientela estaba formada por personas de todo tipo, de los que iban o llegaban a Am�rica en barco. Tambi�n por esa fecha empieza a haber chiringuitos en Andaluc�a y en otros lugares".De 'kiosket' a chiringuitoTampoco se inaugur� en 1913. "Es de 1916. Al principio fue un cub�culo de madera, llamado el kiosket, el kiosko peque�o. Hab�a un pabell�n de mar que disfrutaba la burgues�a y justo al lado permitieron poner este kiosko que vend�a bebidas a los pescadores y a la gente normal del pueblo", se�ala. Despu�s de la Guerra Civil suceden dos cosas. La primera es que el se�or Calafell, el antepasado de los due�os actuales, se queda con la concesi�n. Y llega al pueblo Jos� Antonio Cordech, un joven arquitecto que apoy� al bando nacional, nombrado arquitecto municipal de Sitges. "Una las primeras obras de reforma despu�s de la guerra es el chiringuito. De un modo racionalista y mediterr�neo, se inspira en lo que ya hab�a visto en el pueblo". Y un �ltimo desmentido: "El chiringo no viene del caf�. Era alcohol. La palabra identifica al l�quido que quedaba despu�s de la tercera prensada. Ya era malo y emborrachaba un cop�n", a�ade Artigas, que ha repasado la hemeroteca cubana para desmentir su leyenda local. "Fue un gran trabajo de marketing de Calafell y Ruano"."Pues el escritor se sentaba ah�", se�ala uno de los descendientes de Calafell que regenta ahora el local. No queda ninguna referencia a Ruano en el interior del bar. No hay rastro de su escritorio. Su lugar lo ocupan una sombrilla y algunas cajas. En 2014, el pleno del Ayuntamiento decidi� de manera un�nime retirar su nombre de los lugares que lo recordaban por su pasado antisemita. La familia debati� la decisi�n. Quitar todo rastro del escritor pod�a ir en contra del negocio. Al final, lo hizo a medias. "Cuando me pregunt� la familia les dije que si quer�an ser fieles a la historia deb�an quitarlo todo. La fecha, la inscripci�n de primer chiringuito y el azulejo. Es complicado", recuerda Artigas.Barra de Chiringuito.El encargado sale de la cocina con tres boquerones en un plato. "�Te parece que est�n mal? �No est�n frescos?", pregunta. La verdad es que los boquerones no tienen muy buena cara. El chiringuito est� excavado en el paseo mar�timo. O dicho de otro modo, el paseo mar�timo lo ha encajonado. Hasta la ley de costas estaba sobre la arena. Ahora su terraza est� por debajo del nivel de la calle. Solo tiene un ba�o. La ventana airea el ba�o sobre una mesa colocada justo debajo. Hasta ah� llega el bullicio del mar.Las mesas de la parte encajonada cerca de la playa empiezan a ocuparse sobre las 13.00. La jarra de cerveza vale 6,50 euros. Est� tirada de aquella manera, pero refresca. La carta divide sus platos en tres categor�as: tapas fr�as, especialidades y tapas calientes. Las quejas de los clientes se dirigen sobre todo a las especialidades y las tapas calientes. Riko M. descarga su ira contra la fritura. "Un plato de fritura normalito 43�, al pedirlo pens�bamos que ser�a una fuente", comenta. La combinaci�n de pescados fritos re�ne a todos los pescados fritos del restaurante. Para uno quiz� sea mucha cantidad. Los problemas empiezan cuando las rabas, los chipirones, las sardinas y los calamares -llamados sevillanos- se atemperan. Directamente no se pueden comer. Desde luego no son frescos.Un grupo de tres amigas abandona la mesa sin ser atendidas. Las sigo a la calle. He cronometrado su soledad: han llegado antes de que dieran las dos y la paciencia se les ha agotado a y 20. "No nos atienden", justifica Gabriela la huida. Es de Brasil, vive en Barcelona y hace de anfitriona a dos amigas. "La camarera est� un poco abrumada. Hay demasiadas mesas para una sola persona. Nos hemos ido". Acto seguido, cruzan la carretera.Patatas bravas y plato de fritura.Llegan los mejillones. 15 euros. Son un poco p�lidos. Vamos, tienen mala cara. Empiezo a comerlos como si fueran pipas. El mejill�n n�mero 28 tampoco mejora. Hay parejas, grupos de amigos y sobre todo familias. Unos turistas japoneses piden gazpacho. No est� en la carta. Con la comida compite el hilo musical. Ahora suena Dancing queen, en versi�n Bert�n Osborne, o sea, el unplugged que convierte cada canci�n en la banda sonora de una sala de espera. Antes hab�a sonado la versi�n de Hotel California.Laura tambi�n vive en Barcelona. Su familia ha comido en la terraza. "Es muy caro, pero estamos en la playa. La calidad es buena y el servicio tambi�n", habla por los dem�s."Envidia" de la competenciaLa segunda cerveza no mejora la realidad. Al final, las bravas, por ir envueltas en una salsa, salvan la honrilla. Est�n cortadas sospechosamente a la perfecci�n. Demasiado artificiales.M.K., un usuario ubicado en Berl�n, lo considera "una trampa tur�stica"."Es envidia", sostiene el encargado. "Son todos �stos", acusa a la competencia de las rese�as. "Aqu� han trabajado mi sobrino, mi hijo, mi bisabuelo. Los sobrinos quitaron sus art�culos por colaboracionista. Era por miedo. Pero nosotros no blanqueamos a un fascista, sino que recordamos a un escritor. La familia no quiere responder a las rese�as, pero a m� me parece que ser�a una buena opci�n", cuenta. "Las primeras cuatro cajas de Coca Cola se vendieron aqu�. Que yo las he visto", se�ala.Son las 16.00. El olor del ba�o se nota en el ambiente. Para Beli Artigas el chiringuito s� fue un lugar de encuentro entre intelectuales. "El semanario Destino debe much�simo al Chiringuito. Todos los que crean Destino, una de las revistas m�s importantes de la historia de Catalu�a, est�n relacionados con el Chiringuito", cuenta Artigas. "Nuestros abuelos se juntaban ah� a tomar algo, a estar cerca de la gente interesante, a hacer contactos. Ahora es un lugar para el turista. La gente de Sitges no vamos".La oficina de turismo de la ciudad est� cerca de la estaci�n de Rodal�es. "Muy pocas personas preguntan por el Chiringuito. En nuestra �ltima publicaci�n anual no est�. Seguro que en el resto de res�menes s�", explica una de las empleadas de la oficina.Alejandro Rubio, el familiar de Calafell que ostenta ahora la concesi�n municipal, no ha respondido a la llamada de este diario.
La falsa leyenda del que probablemente sea el peor chiringuito de Espa�a: "Nos vamos porque la camarera est� desbordada"
Las 193 valoraciones que lo califican como p�simo en TripAdvisor decantan la balanza. Chiringuito, el chiringuito del paseo mar�timo de Sitges, probablemente sea el peor...












