0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialAcomodarse en una mesa con buenas vistas no es garantía de comer ni beber bien y demasiadas veces algo hay que sacrificar. Nada nuevo. Nos ha ocurrido mil veces en restaurantes de pueblos de la costa y en la capital catalana, donde hay mucha mayor oferta de terrazas en lo alto de los hoteles para tomarse una buena caipirinha o un Negroni que un plato o un menú interesantes. Azul Rooftop Barceloneta (Paseo Joan de Borbó, 101) no tiene pretensiones de sorprender con sus elaboraciones, pero sí una cocina vista magníficamente equipada donde cuidan el producto. De ahí que se haya consolidado como uno de los lugares más atractivos de esta ciudad para cenar con unas vistas impresionantes de 360º.En la carta, no muy larga, ha ido ganando espacio la parrilla, en la que cocinan buen marisco y pescado -una lubina a la brasa, un bogavante al ajillo- y carnes de wagyu chileno de mucha calidad que preparan a la parrilla o con cocción a baja temperatura y acabada al fuego, en el caso del costillar. Entrantes frescos para este calor que funde hasta el apetito -carpaccio de gamba azul, ostras marinadas, tarta fina de aguacate y cangrejo, cebiche de dorada con piñones o tartar de tomate–, varias opciones de pasta y buenos vinos.El tardeo, los brunch dominicales y las comidas de los sábados, así como las fiestas, son un éxitoEspagueti con bogavante azulMané Espinosa / PropiasLubina a la brasa.Mané Espinosa / PropiasPlato servido en una bandeja de un entrecot Tomahawk.Mané Espinosa / PropiasEste es un muy buen sitio para compartir platos, elegir un buen vinos y alargar la noche en la espléndida terraza que rodea buena parte del perímetro de local, abierta hasta la madrugada, con música (a veces actuaciones en directo). Pero este establecimiento que entre semana no abre al mediodía, tampoco se limita a las noches. El tardeo está de moda y ellos se han apuntado a esa tendencia. También al brunch dominical, que triunfa (cuesta 55 euros por cabeza y cuenta con un bufete muy amplio y apetitoso situado frente a la cocina vista) y ya tiene una clientela asidua, que suele prolongar la tarde con copas al aire libre.El chef y empresario Romain Fornell, del estrellado Caelis y al frente del grupo Goût Rouge, explica que cuando decidió hacerse cargo de este negocio al que habían colgado la etiqueta de “el sitio de Piqué y Shakira” (porque la ex pareja tuvo acciones), lo afrontó como un reto que le imponía muchísimo respeto por sus grandes dimensiones: “Sabía que el espacio era privilegiado y muy único en una ciudad como Barcelona, pero era enorme, 1.500 m2, y había que sacarle todo el partido cubriendo distintas demandas adaptadas a lo que la clientela busca, de modo que fuera muy polivalente”.Lee tambiénSe cumplen ahora tres años desde que este cocinero nacido en Toulouse hizo su mayor apuesta y asegura que está encantado con la respuesta de la clientela local y la que llega de fuera sabiendo muy bien lo que busca. Ese tardeo con una carta específica de picoteo y cócteles; los brunch del domingo o las comidas de los sábados, que reúnen a muchas familias que lo han elegido como su lugar de referencia para celebraciones. Todo eso funciona bien. Pero una de las principales fuentes de ingresos del Azul son la fiestas para numerosos invitados que solicitan empresas o particulares, en las que ocupan tanto el interior como la terraza y que se han ganado buena fama. Al frente de la cocina está el chef Alberto Rodríguez, que trabajó durante años en el Botafumeriro, y como responsable de la sala Thomas Berthault. El responsable ejecutivo es Martín Rodrígez y Rodrigo Galvao es el manager de F&B.Azul Rooftop BarcelonetaTipo de comidaDirecciónPaseo Joan de Borbó, 101937 14 06 95www.azulrooftop.esPeriodista barcelonesa, trabaja en La Vanguardia desde 1989, donde escribe sobre gastronomía y dirige el canal Comer en la web de este diario. Ha impulsado, junto a Fundación Raíces, el proyecto social Cocina Cociencia, dedicado a la inmersión social y laboral de jóvenes en riesgo de exclusión a través de la restauración.
Noches sobre la ciudad de los prodigios
El Azul Rooftop Barceloneta cumple tres años con una propuesta exitosa en la que gana protagonismo la parrilla








