0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEn la era de la IA, retroceder al 2014, cuando Paco Roncero abrió en Eivissa el primer Sublimotion, suena a prehistoria. Y ya no digamos desandar dos años más para encontrar en su taller de creatividad en La Terraza del Casino by Paco Roncero (Madrid), el embrión de lo que hoy ofrece en The Site Ibiza. Su fascinación por lo tecnológico, la magia, los inventos y el espectáculo lo llevaron a pensar una mesa en la que al principio abundaban las proyecciones. Con el tiempo iría despojándose de efectos superfluos para buscar un espectáculo gastronómico mucho más interesante y cercano al teatro. Sillas con pequeñas ruedas, espejos en las paredes laterales que aportan profundidad, motores y poleas... los mecanismos entre bambalinas permiten transformar los escenarios sin dejar la mesa sobre la que, como en una alfombra voladora, los 12 comensales viajan de sorpresa en sorpresa.Lee tambiénEntre el proyecto con el que el chef sedujo a la familia Matutes, que enseguida apostó firmemente por el Sublimotion, a lo que ofrecen ahora, en su decimotercera temporada, hay un enorme salto. Aunque en 2014 abrieron en un rincón discreto del Hard Rock Hotel, enseguida se les colgó el sambenito de “restaurante más caro del mundo”. Seguramente ya no lo era entonces y no lo sea ahora, a pesar de que cada comensal paga ¡1.600 euros! (igual que hace 13 años). Esa etiqueta atrae a muchos en una isla donde en vez de reservados hay palcos en los que los clientes que se hacen descorchar una botella de caro champán procuran dejarse ver. Por eso la entrada discretísima de aquel primer Sublimotion se ha cambiado por una más vistosa frente a la que algunos se fotografían antes de entrar a un espacio que acoge el hotel, ahora convertido en Palladium Hotel Group. Dentro, ya en un ambiente íntimo, el equipo de sala conduce a los comensales hasta una habitación en la que les espera una mesa imperial, iluminada en azul, con grandes candelabros y el champán en frío. Es el comedor en el que la mesa será el escenario y cambiará de ubicación y de forma y esas sillas que moverá el equipo de sala, serán el sencillo vehículo para desplazarse. No estamos en un cabaret aunque en un momento nos encontremos cenando en una mesa para dos en uno de ellos. Se trata de una escena más en esa transformación continua dentro de un espectáculo para que el comensal disfrute.Uno de los bocados que desciende desde el techo Juan Francisco Tur Riera - Muchi / Otras FuentesPlatos asiáticosJuan Francisco Tur Riera - Muchi / Otras FuentesPequeños snacks que llegan a la mesa en otro de los momento de la cena Juan Francisco Tur Riera - Muchi / Otras FuentesLos mecanismos entre bambalinas permiten transformar los escenarios sin abandonar la mesa“No hemos inventado nada”, dice con modestia Paco Roncero, cuando explica cómo ha ido evolucionando el proyecto desde sus inicios y cómo en vez de buscar complejidad han avanzado hacia la sencillez. El chef cuenta con la absoluta complicidad de sus socio Eduardo González, quien desde el otro lado del comedor, en la “sala de máquinas” en la que opera la realizadora, todo está bajo control. “Hubo un cambio enorme en 2017 cuando decidimos mover a los comensales del lugar y usamos las ruedas como mecánica escénica a la que dimos relevancia, como a los motores, a la coreografía, a las cortinas, a esas cosas del kabuki clásico de Japón. Recurrimos a efectos de teatro que sin una gran tecnología producen el mismo efecto ‘wou’. Una moqueta que se arrastra, una tela que cae, los aromas. Texturizar las cosas es la siguiente fase”. Explica González que han colaborado con el ilusionista Jorge Blass, con quien él y Roncero han compartido largas conversaciones “sobre lo bonito que es convertir una mesa en escenario, algo que vamos aprendiendo poco a poco”. De la cocina, servido por una persona, bajando lentamente desde el techo, o apareciendo de la propia mesa, bocado deliciosos como el calamar encebollado,el tartar de vaca vieja con kimchi y caviar, el buñuelo de paté de pichón y macaron de remolacha; bogavante Thermidor, nube de foie gras, miniverduritas sobre puré de apionabo.Sublimotion 2026Tipo de comidaDirecciónBLESS Hotel Ibiza+34 618 891 358www.blesscollectionhotels.com/es/bless-ibiza-the-site/Periodista barcelonesa, trabaja en La Vanguardia desde 1989, donde escribe sobre gastronomía y dirige el canal Comer en la web de este diario. Ha impulsado, junto a Fundación Raíces, el proyecto social Cocina Cociencia, dedicado a la inmersión social y laboral de jóvenes en riesgo de exclusión a través de la restauración.
Sublimotion, la mesa como escenario
La exclusiva propuesta de Paco Roncero en Eivissa es una combinación brillante de cocina y teatro para 12 comensales








