Se ha convertido casi en una constante que, ante cualquier emergencia grave, prima el c�lculo pol�tico sobre la atenci�n a los afectados.Se ha convertido casi en una constante que, ante cualquier emergencia grave, prima el c�lculo pol�tico sobre la atenci�n a los afectados. Ha vuelto a suceder con los incendios que rodean el oeste de la Comunidad de Madrid, cuya voracidad llev� en la noche del jueves al Ejecutivo de Isabel D�az Ayuso a reclamar la declaraci�n de emergencia nacional. Primero el delegado del Gobierno en la regi�n, Francisco Mart�n, y despu�s el ministro de Transportes, �scar Puente, trataron de aprovechar esta desgracia para cuestionar la gesti�n de la dirigente popular, vinculando incluso la incidencia de los fuegos con la inversi�n destinada al mantenimiento del cuerpo de bomberos forestales. Adem�s de lo irresponsable que resulta crear pol�mica pol�tica con una crisis tan delicada, que ha obligado a desalojar a decenas de miles de personas y el confinamiento de otras tantas, estas afirmaciones resultan falsas. Lo cual no es novedoso trat�ndose del Gobierno, pero s� contrasta con la prudencia que, por ejemplo, el mismo ministro reclam� a los miembros de la oposici�n durante la tragedia ferroviaria de Adamuz a finales de enero, en la que afloraron graves deficiencias en el mantenimiento de las v�as que, en esa ocasi�n s�, fueron determinantes para el fatal desenlace. M�s acertada est� siendo la coordinaci�n en las primeras horas de gesti�n unificada de los medios para combatir unos fuegos que han adquirido una voracidad inusitada, han obligado a pedir ayuda a la UE y, seg�n los t�cnicos, est�n "fuera de su capacidad de extinci�n". Ojal� perdure ese esp�ritu mientras dure la emergencia y no surjan m�s voces interesadas en politizarla.
Deleznable intento de politizar los incendios
Se ha convertido casi en una constante que, ante cualquier emergencia grave, prima el c�lculo pol�tico sobre la atenci�n a los afectados. Ha vuelto a suceder con los incendios...














