Las cotizaciones son importantísimas para los trabajadores porque de reunir las suficientes depende el cobro de todo tipo de prestaciones: desde las que solo percibimos de forma periódica como la incapacidad temporal hasta las que son determinantes en nuestra vida como la pensión de jubilación. Esta última es la que crea más quebraderos de cabeza en los ciudadanos, especialmente cuando no están cotizando. No obstante, la Seguridad Social pone a disposición de los trabajadores una herramienta que les permite seguir cotizando aunque no tengan un empleo para hacerlo. Es la figura de los convenios especiales, acuerdos voluntarios que se firman con el organismo "para generar, mantener o ampliar tu derecho a prestaciones", explica el organismo en su perfil de X (antes Twitter).

El departamento que dirige Elma Saiz informa en su página web de que el convenio especial es el "instrumento jurídico a través del cual, a las personas que se encuentran en las situaciones tasadas por la normativa vigente, se les permite cotizar voluntariamente" de cara a la jubilación, la incapacidad permanente de contingencias comunes, la viudedad, orfandad y resto de prestaciones en favor de familiares derivadas de contingencias comunes.