Las cotizaciones son importantísimas para los trabajadores porque de reunir las suficientes depende el cobro de todo tipo de prestaciones: desde las que solo percibimos de forma periódica como la incapacidad temporal hasta las que son determinantes en nuestra vida como la pensión de jubilación. Esta última es la que crea más quebraderos de cabeza en los ciudadanos, especialmente cuando no están cotizando.