Durante d�cadas, la energ�a formaba parte de la estructura de costes: se contrataba, se consum�a y, salvo episodios puntuales, rara vez ocupaba un lugar prioritario en las decisiones estrat�gicas.Pero la pandemia, la guerra en Ucrania, las tensiones geopol�ticas en Oriente Pr�ximo, la presi�n inflacionista o fen�menos como el reciente apag�n en la Pen�nsula Ib�rica han puesto de manifiesto hasta qu� punto la energ�a influye en la competitividad, la resiliencia y la capacidad de crecimiento de las organizaciones. Lo que antes se consideraba una cuesti�n operativa se ha convertido en un asunto que llega directamente a los comit�s de direcci�n.Espa�a cuenta con una posici�n privilegiada dentro de la transici�n energ�tica gracias a su potencial renovable, especialmente solar y e�lico, pero la creciente presencia de estas tecnolog�as tambi�n introduce nuevos desaf�os relacionados con la gesti�n de la volatilidad asociada a las energ�as renovables, las necesidades de almacenamiento o la capacidad de las redes para absorber una producci�n cada vez m�s distribuida. Son precisamente estos retos los que analiza el estudio "Powering the B2B Energy Transition", elaborado por EDP con el apoyo t�cnico de Bain & Company.El estudio refleja tambi�n un cambio de paradigma en el mercado empresarial, donde los clientes ya no buscan �nicamente un precio competitivo, sino estabilidad, seguridad de suministro, flexibilidad contractual y soluciones capaces de acompa�ar sus objetivos de sostenibilidad y crecimiento. As�, la transici�n energ�tica ha dejado de ser una cuesti�n exclusivamente ambiental para convertirse en una herramienta de gesti�n del riesgo y de mejora de la competitividad.Los datos muestran adem�s que la mayor�a de las empresas espa�olas ya han iniciado este camino: m�s del 95% cuenta con objetivos formales de descarbonizaci�n, cerca del 80% ha invertido en autoconsumo fotovoltaico y m�s del 40% ha firmado contratos de compra de energ�a a largo plazo (PPA). Sin embargo, a medida que aumenta la complejidad de los sistemas energ�ticos, muchas organizaciones reconocen que necesitan apoyo para integrar y optimizar las distintas soluciones disponibles.Las empresas ya no buscan �nicamente precio: demandan estabilidad, seguridad de suministro, flexibilidad contractual y soluciones energ�ticas alineadas con sus objetivos de negocioAnt�nio Ara�jo, Director Ejecutivo de B2B Iberia de EDP, defiende que la pr�xima fase de la transici�n energ�tica pasa por acercar esta transformaci�n al cliente final. "El reto ya no consiste �nicamente en generar electricidad renovable, sino en ayudar a las empresas a integrar soluciones como el autoconsumo, el almacenamiento, la electrificaci�n del calor o los contratos de suministro a largo plazo dentro de su propia estrategia empresarial. La evoluci�n del sector refleja tambi�n un cambio en el papel tradicional de las utilities, que pasan de proveedores de energ�a a socios capaces de acompa�ar a las organizaciones en decisiones cada vez m�s complejas y con mayor impacto sobre su actividad".Esta realidad est� impulsando una nueva demanda por parte de las empresas, que buscan cada vez m�s un �nico socio capaz de integrar generaci�n renovable, almacenamiento, electrificaci�n, contratos energ�ticos y flexibilidad dentro de una estrategia com�n. M�s que proveedores de energ�a, las compa��as energ�ticas est�n evolucionando hacia un papel de integradores capaces de optimizar sistemas energ�ticos cada vez m�s complejos.Del precio al controlHoy, contratos de compraventa a largo plazo, instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo, sistemas de almacenamiento mediante bater�as, soluciones de respaldo o plataformas de gesti�n de la demanda forman parte de un ecosistema que busca reducir la exposici�n a la volatilidad y aumentar la capacidad de control.La l�gica que hay detr�s de estas decisiones es sencilla: cuanto mayor sea la capacidad de una empresa para anticiparse a los cambios y optimizar sus recursos energ�ticos, menor ser� su vulnerabilidad ante fluctuaciones de precios o problemas de suministro.Este enfoque est� dando lugar a modelos m�s flexibles, en los que la energ�a deja de ser un servicio contratado de forma pasiva para convertirse en un elemento integrado dentro de la operaci�n. La electrificaci�n de procesos industriales, la incorporaci�n de sistemas inteligentes de gesti�n y la combinaci�n de distintas tecnolog�as permiten construir estrategias energ�ticas adaptadas a las necesidades espec�ficas de cada organizaci�n. Porque ya no se trata �nicamente de calcular el retorno econ�mico inmediato, sino de valorar aspectos como la estabilidad futura de los costes, la independencia energ�tica o la capacidad para cumplir con los objetivos de descarbonizaci�n exigidos por clientes, inversores y reguladores.Gestionar la energ�a para competir mejorEstas conclusiones centraron el encuentro organizado por EDP junto a Expansi�n, que reuni� a representantes de sectores como la industria, la automoci�n y la tecnolog�a para analizar c�mo la energ�a est� redefiniendo la competitividad empresarial en Espa�a.Las conclusiones del debate que gener� el estudio impulsado por EDP encontraron reflejo en sectores con realidades muy diferentes: desde la industria pesada hasta la automoci�n o la tecnolog�a, las empresas coinciden en que la energ�a se ha convertido en un factor cada vez m�s decisivo para mantener la competitividad. Por ejemplo, Carlos Navalpotro, presidente de Asturiana de Zinc, expuso el caso de una industria electrointensiva que ha destinado m�s de 15 millones de euros a proyectos de descarbonizaci�n, recuperaci�n de calor y autoconsumo fotovoltaico. Aun as�, record� que el precio final de la electricidad sigue condicionado por numerosos factores que afectan directamente a la capacidad competitiva de las empresas europeas.Desde el sector de la automoci�n, Jos� Mar�a Galofr�, CEO de Volvo Espa�a, destac� "el compromiso de la compa��a con la neutralidad clim�tica de toda su cadena de valor para 2040" y record� que la empresa ya ha reducido m�s de un 58% su huella de carbono desde 2018. Al mismo tiempo, reconoci� que la transici�n energ�tica "requiere estabilidad regulatoria, desarrollo de infraestructuras y una visi�n realista que permita avanzar sin perder competitividad".La combinaci�n de autoconsumo, almacenamiento, electrificaci�n y gesti�n inteligente est� transformando la forma en que las empresas entienden y utilizan la energ�aJuan Bachiller, director general de ABB Motion en Espa�a, explic� c�mo la compa��a aplica internamente soluciones de autoconsumo, automatizaci�n y digitalizaci�n para mejorar su eficiencia energ�tica. Tambi�n subray� el papel que puede desempe�ar Espa�a como "polo de desarrollo tecnol�gico vinculado a �mbitos como la energ�a solar, el almacenamiento o la electr�nica de potencia". Porque la combinaci�n de recursos renovables, capacidad industrial, talento e infraestructuras sit�a a la Pen�nsula Ib�rica en una posici�n especialmente favorable para liderar esta nueva etapa.Aprovechar esta ventaja depender� de factores como la inversi�n en redes, la agilizaci�n de los permisos y la capacidad para trasladar el potencial renovable a precios competitivos para empresas e industrias.Las compa��as que aprendan a gestionar la energ�a con la misma atenci�n que dedican a sus finanzas, su tecnolog�a o su cadena de suministro estar�n mejor preparadas para transformar los desaf�os de la transici�n energ�tica en oportunidades de crecimiento.Realizado por UE Studio Este texto ha sido desarrollado por UE Studio, firma creativa de branded content y marketing de contenidos de Unidad Editorial, para EDP
La nueva ventaja competitiva no se mide en kilovatios
Durante d�cadas, la energ�a formaba parte de la estructura de costes: se contrataba, se consum�a y, salvo episodios puntuales, rara vez ocupaba un lugar prioritario en las...














