La transici�n energ�tica puede representar una oportunidad tanto para avanzar en la descarbonizaci�n como para generar rentabilidad a los inversores. No obstante, la limitada visibilidad sobre la evoluci�n de los precios de la electricidad m�s all� de 2030 plantea una cuesti�n clave: �seguir�n siendo las infraestructuras la mejor alternativa de inversi�n?Las energ�as renovables dominan el incremento de la ofertaLas tendencias que consumen mucha energ�a, como la inteligencia artificial, han impulsado la demanda de electricidad. Seg�n Rystad Energy, el 100% del crecimiento neto de la demanda el�ctrica en 2025 proviene de fuentes de bajas emisiones de carbono. Adem�s, las energ�as renovables contin�an expandi�ndose r�pidamente. Aunque esta transformaci�n est� cada vez m�s impulsada por el mercado y no tanto por las pol�ticas p�blicas, diversas iniciativas siguen respaldando a las energ�as renovables, entre ellas el reciente plan AccelerateEU, presentado en abril de 2026.Asimismo, las valoraciones de las compa��as renovables repuntaron en 2025 tras un d�bil cierre de 2024. Esta recuperaci�n ha estado impulsada principalmente por una mejora del sentimiento del mercado, junto con unas perspectivas de demanda m�s favorables, derivadas, entre otros factores, del desarrollo de la inteligencia artificial y del creciente foco en la seguridad energ�tica ante el aumento de la inestabilidad global.Tambi�n se observan indicios de una mayor disciplina en el sector. Por ejemplo, en el Reino Unido, las subastas del contrato por diferencia AR7 alcanzaron precios de aproximadamente 90 libras por MWh para la energ�a e�lica marina de cimentaci�n fija, lo que deber�a permitir obtener tasas internas de rentabilidad para el capital superiores al 10%. En Estados Unidos, los precios de la electricidad y de los contratos de compra de energ�a han aumentado considerablemente, lo que deber�a seguir permitiendo obtener una buena rentabilidad a los promotores con proyectos acogidos al r�gimen de safe harbor.No obstante, el potencial alcista de las energ�as renovables parece estar limitado por la elevada intensidad de capital y su sensibilidad a los tipos de inter�s, mientras que algunas medidas de apoyo han sido eliminadas. En el Reino Unido, por ejemplo, el Gobierno anunci� recientemente que suprimir� el Carbon Price Support de 18 libras por tonelada a partir de abril de 2028.Los activos de generaci�n afrontan incertidumbreTanto los combustibles f�siles como las energ�as renovables se ven afectados por la incertidumbre de la demanda, ya que nuevos impulsores, como la inteligencia artificial, podr�an transformar los mercados el�ctricos y modificar de forma impredecible el equilibrio entre oferta y demanda. Esta incertidumbre tambi�n se debe a la escasa visibilidad sobre los precios energ�ticos a largo plazo, derivada de la falta de claridad en la pol�tica energ�tica estadounidense y de la evoluci�n de los marcos regulatorios de la Uni�n Europea, incluidas las revisiones del sistema de comercio de emisiones.Aunque el petr�leo y el gas siguen generando s�lidos flujos de caja libre y rentabilidades para los accionistas, el estancamiento de la generaci�n basada en combustibles f�siles, a pesar del continuo crecimiento de la demanda, apunta a un aumento del riesgo de transici�n para las compa��as centradas exclusivamente en el carb�n y, con el tiempo, tambi�n para aquellos activos de gas que dependen de elevados factores de carga en lugar de aportar flexibilidad al sistema.Para mitigar los riesgos de transici�n e impulsar la descarbonizaci�n, las compa��as energ�ticas deben garantizar que sus informes clim�ticos est�n alineados con una narrativa coherente, divulgar las principales hip�tesis relacionadas con el clima y la transici�n, proporcionar an�lisis de sensibilidad bajo distintos escenarios y considerar el posible impacto sobre los dividendos. Adem�s, los recientes acontecimientos del mercado han puesto de manifiesto la necesidad de mejorar la divulgaci�n en materia de an�lisis de escenarios y pruebas de resistencia.Sin embargo, invertir en petr�leo y gas solo puede considerarse realmente una inversi�n de transici�n cuando se trata de identificar y respaldar a aquellas compa��as que est�n transformando sus modelos de negocio para alinearse con un futuro de emisiones netas cero. Esto requiere un an�lisis riguroso por parte de los inversores, as� como di�logo y un seguimiento activo para garantizar que las empresas disponen de una hoja de ruta cre�ble hacia las emisiones netas cero y mantienen el impulso necesario para alcanzarlas.Desde la perspectiva de la inversi�n, la selecci�n de compa��as tambi�n resulta fundamental, prestando especial atenci�n a la disciplina en la asignaci�n de capital y a la rentabilidad estructural.La oportunidad en la cadena de valorUna oportunidad especialmente interesante se encuentra en la cadena de valor de la energ�a. Los proveedores de equipos, las infraestructuras de red y las tecnolog�as habilitadoras ofrecen m�rgenes estructuralmente superiores y rentabilidades m�s predecibles que los activos de generaci�n con un elevado consumo de capital. Aunque las energ�as renovables pueden ser la fuente m�s barata para generar nueva electricidad, los costes del sistema como las redes, el almacenamiento y los mecanismos de equilibrio son cada vez m�s determinantes para la rentabilidad. Este cambio refuerza el atractivo de invertir en la cadena de valor, donde la econom�a del sistema resulta m�s relevante que el coste nivelado de la energ�a.Adem�s, la incertidumbre sobre la demanda de los activos de generaci�n refuerza el argumento a favor de invertir en infraestructuras y soluciones que aporten flexibilidad.Al igual que ocurre con el petr�leo y el gas, invertir en la cadena de valor energ�tica s�lo constituye una verdadera inversi�n de transici�n cuando implica identificar a las compa��as que trabajan para alinearse con un futuro de emisiones netas cero y apoyarlas en ese proceso.La volatilidad y la escasa visibilidad sobre los precios de la electricidad despu�s de 2030 hacen que las infraestructuras y las tecnolog�as habilitadoras resulten inversiones especialmente atractivas. Aunque los activos de generaci�n afrontan una mayor incertidumbre, las energ�as renovables contin�an recuper�ndose y lideran el incremento de la nueva oferta.La inversi�n en fuentes de energ�a tradicionales exige un an�lisis exhaustivo de la informaci�n divulgada por las compa��as para mitigar los riesgos de transici�n. Una aut�ntica inversi�n de transici�n requiere an�lisis y seguimiento activo para garantizar que las empresas cuentan con planes cre�bles para alcanzar las emisiones netas cero.*Especialista en inversi�n responsable de DPAM
Infraestructuras: �el nuevo motor de la transici�n energ�tica?
No obstante, la limitada visibilidad sobre la evoluci�n de los precios de la electricidad m�s all� de 2030 plantea una cuesti�n clave: �seguir�n siendo las infraestructuras...







