El Campo de Gibraltar se ha convertido en el escenario de una nueva controversia en torno a cómo se interpreta y se convierte en producto turístico su pasado más sensible. La reciente puesta en marcha de 'La ruta de los italianos', un itinerario histórico impulsado por la empresa GuiaTour, ha abierto un choque de lecturas sobre el papel de la memoria democrática, el rigor histórico y los límites del turismo cultural.
La propuesta plantea un recorrido por distintos enclaves de la Bahía de Algeciras y su entorno vinculados a las operaciones clandestinas de la Décima Flottiglia MAS, una unidad de buceadores de combate de la Marina italiana durante la Segunda Guerra Mundial, asociada al régimen fascista de Benito Mussolini.
El itinerario se articula alrededor de varios puntos clave. En el Puerto de Algeciras, según la documentación del proyecto, se encontraba uno de los principales centros de operaciones encubiertas, con el buque mercante Olterra como base secreta desde la que partían los torpedos tripulados conocidos como maiales. En La Línea de la Concepción y distintos puntos de la bahía se situaban áreas de apoyo logístico y vigilancia utilizadas por la red de espionaje que facilitaba estas incursiones. Y en Gibraltar, objetivo estratégico de las operaciones y lugar de actualidad por la caída de la Verja, se conservan vestigios de la presencia militar aliada durante la guerra, entre ellos los conocidos túneles excavados en el Peñón.













