La Unión Europea abandona la multilateralidad en favor del mundo que quiere construir Donald Trump con sus propias normas. Mientras la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, llena sus discursos de alegatos en favor de la soberanía digital de Europa, la UE acaba de firmar esta semana la Pax Silica, un tratado diseñado y construido por la Administración de Trump contra la “trampa de la soberanía digital” con la justificación de crear cadenas de suministro sólidas relacionadas con la tecnología de inteligencia artificial (IA) frente al control de China de minerales críticos y tierras raras, que son esenciales para esta tecnología.
La Comisión Europea ya argumentó para su adhesión que Pax Silica no es jurídicamente vinculante porque se trata de una declaración política más que de un acuerdo comercial, aunque en su redacción se recogen frases como “apoyamos la promoción de un ecosistema compartido y de confianza de desarrolladores y proveedores de inteligencia artificial para modernizar las industrias tradicionales y abrir nuevos mercados y servicios que garanticen una prosperidad duradera para nuestros pueblos”.














