La Comisión Europea ha presentado este miércoles el Paquete de Soberanía Tecnológica Europea, un conjunto de medidas para reforzar la capacidad de Europa en semiconductores, inteligencia artificial (IA), la nube y el código abierto. Más que un plan para impulsar a las empresas europeas mediante subvenciones con fondos europeos, el plan tiene como objetivo más destacado “reducir dependencias estructurales y garantizar que Europa pueda desarrollar, desplegar y asegurar las tecnologías de las que dependen los europeos”. La soberanía tecnológica es un asunto económico, pero sobre todo es un problema de seguridad nacional.

Frente al fuerte empuje de las grandes corporaciones digitales de Estados Unidos y China, la Unión Europea pretende con esta medida señalar los niveles de seguridad a los que no podrán acceder estas compañías.

“Nadie encontrará ciudadanos estadounidenses en la administración pública en Europa. Por la misma razón, hay que evitar que se permita la incautación o el acceso a los datos de los europeos. No puede ser que los sistemas en la nube utilizados en la Administración Pública puedan ser suministrados desde países donde exista la obligación de dar información que requieran sus gobiernos”, explica un alto funcionario de la Comisión que ha trabajado en la realización de las medidas.