"El Estado de derecho debe premiar con los instrumentos previstos en la legislaci�n aquellos comportamientos relevantes que inciden en el descubrimiento y acreditaci�n de delitos de la gravedad para el sistema democr�tico como los que son objeto de este juicio. Las actitudes procesales de colaboraci�n deben ser premiadas para conseguir la depuraci�n de estas conductas de corrupci�n. Su intensidad depender� del grado de colaboraci�n que, en el caso ha sido m�xima, por los que m�xima ser� la compensaci�n en el se�alamiento de la consecuencia jur�dica", as� lo ha afirmado en el Tribunal Supremo en la hist�rica sentencia en la que librado de ingresar en prisi�n al comisionista V�ctor de Aldama. Seg�n ensalza la Sala de lo Penal, en la sentencia en la que lo condena a cuatro a�os y medio de c�rcel, Aldama "decidi� colaborar en la investigaci�n, proporcionando datos f�cticos relevantes a la misma, que han permitido su estudio y confirmaci�n por la instrucci�n judicial". "En el caso, no cabe duda de la importancia de la colaboraci�n prestada, desde la perspectiva de la persecuci�n de actos graves de corrupci�n cometidos en el seno de una organizaci�n criminal en la que, como se ha dicho, estaba integrado un ministro del Gobierno y que operaba y logr� extender su �mbito de influencia a otras entidades y organismos p�blicos", indican los magistrados. La sentencia aprecia la atenuante de colaboraci�n, como muy cualificada y acuerda reducir en dos grados la pena por el delito de organizaci�n criminal y por el delito continuado de cohecho dirigido a la cohesi�n de la organizaci�n, y en un grado en los restantes delitos de cohecho por los que ha sido condenado.La Sala, por unanimidad, recalca que "los delitos de corrupci�n derivados de criminalidad organizada, solo pueden ser eficazmente investigados, y reprimidos, mediante dos institutos: un control interno independiente y fuerte en sus capacidades de control, a la manera de un plan de cumplimiento normativo, como el que el legislador ha dispuesto para las personas jur�dicas, o un delator interno que sea capaz de, asumiendo su responsabilidad, incriminar a otros autores. En el caso, el primer instrumento se�alado era de todo punto ineficaz, pues el propio ministro estaba implicado. S�lo la declaraci�n incriminatoria de un coautor ha posibilitado la investigaci�n y, ahora, la condena". "El hecho de que el coacusado, V�ctor Aldama, formara parte de la organizaci�n delictiva tiene su indudable relevancia, puesto que solo quien ha cometido tales delitos, desde su integraci�n en ese entramado delictivo, puede ofrecer detalles definitivos para su completo esclarecimiento e identificaci�n de todos los posibles responsables. As�, este acusado ha reconocido y aportado datos e informaci�n relevante sobre la constituci�n, dimensi�n y el desarrollo de las actividades de la organizaci�n criminal confirmando y, en ocasiones, apuntalando y contextualizando la prueba que hab�a sido obtenida por los investigadores, reforzando as� el respaldo probatorio de la pretensi�n acusatoria y agilizando el ius puniendi. Adem�s, no solo ha admitido plenamente su participaci�n en hechos de suma gravedad, relacionados con una corrupci�n org�nica, organizada y continuada desde las m�s altas instancias del poder pol�tico, sino que, en ning�n momento, ha buscado su autoexculpaci�n. Todo lo contrario, incluso, como ha puesto de relieve su defensa letrada, ha renunciado plenamente a la propia defensa desde un estado incipiente de la investigaci�n judicial, asumiendo un rol activo de colaboraci�n con la justicia y simplificando el restablecimiento del orden p�blico", recalca la resoluci�n. De ah�, que el Supremo entienda que su colaboraci�n ha sido "especialmente decisiva" para avanzar en muchos aspectos de la investigaci�n, dimensionando el alcance de la misma organizaci�n delictiva, identificando a otros posibles responsables y aportando datos e informaci�n de suma relevancia, sobre otros hechos presuntamente delictivos, y que, en el curso de la investigaci�n, se fueron afianzando. "De esta manera, ha propiciado y favorecido otras investigaciones y procedimientos seguidos en distintos Juzgados, en los que el acusado contin�a prestando una colaboraci�n activa. Y estos dos condicionantes, confesi�n del hecho delictivo y colaboraci�n en la investigaci�n de otras acciones criminales, mantenida en el tiempo, han sido valorados por esta misma Sala en ocasiones anteriores para avalar la existencia de una contribuci�n activa de especial relevancia, y por tanto merecedora de una atenuaci�n de especial intensidad", indica la Sala.Por �ltimo, el tribunal suspende la ejecuci�n de la pena para Aldama por su aportaci�n al descubrimiento de los delitos y a condici�n de no delinquir, presentar un informe semestral de actividades y hacer un a�o de trabajos en beneficio de la comunidad.