Comentarios liberalesEl ladr�n dispara al joyero y vende las piedras de las joyas. El mafioso dinamita en la carretera al juez FalconeEl presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, en Roma.EFE/EPAActualizado Jueves,

mayo

23:02Audio generado con IAEn la delincuencia, el ladr�n, maltratador, violador o asesino intenta que la polic�a no lo pille y delinquir m�s; o, si era ne�fito, desaparecer. En la mafia, el delincuente no evita a los polic�as, sino que, siguiendo �rdenes, los mata, como a los jueces, fiscales, polic�as o periodistas que en sus �mbitos estorben sus cr�menes. El ladr�n dispara al joyero y vende las piedras de las joyas. El mafioso dinamita en la carretera al juez Falcone. El delincuente, atrapado, trata de mejorar su pena por buen comportamiento. El mafioso, atrapado o no, trata de impedir que alguien pueda condenarlo, para lo cual es capaz de amenazar, chantajear, secuestrar, torturar y matar. La delincuencia trata de sacar el mejor partido al Estado de Derecho. La mafia trata de impedir, como sea, el funcionamiento del Estado de Derecho.El impecable -en lo gramatical y lo argumental- auto del juez Pedraz obliga a diferenciar las vulneraciones de la ley por parte de S�nchez, su familia, su partido y su Gobierno, y el asalto al Estado de Derecho. Unas pertenecen al �mbito de la delincuencia; el otro, al de la mafia. En unas tiene derecho a buscar el trato que le convenga seg�n las leyes. Ante el otro, el Estado debe utilizar la ley y, si lo necesita, promulgar leyes especiales antimafia y destruir esa organizaci�n que quiere destruirlo a �l. Esto es especialmente urgente pensando en el cambio de gobierno, si es que S�nchez se deja, y que, como evidente jefe de la mafia, trata de impedir.Si moralmente el Plan Z del bambi can�bal para forrarse con el hambre y el terror de los venezolanos es el peor de los cr�menes del PSOE, legalmente es peor la mafia creada por S�nchez para chantajear, sobornar, prevaricar y asesinar civilmente a trav�s de sus medios corruptos a jueces, fiscales, polic�as, guardias civiles y periodistas. Zetap� puede ser el delincuente m�s abyecto de la historia de Espa�a. Su hijo pol�tico, socio y firma necesaria para todos sus delitos es el m�s descarado de los golpistas y el m�s ambicioso de los delincuentes. Muestra Pedraz que el d�a en que se declar� profundamente enamorado estaba tan profundamente corrompido y es tan profundamente corruptor que organiz� toda una mafia contra el Estado de Derecho, escudo de los ciudadanos. Esa mafia no s�lo debe ser condenada: debe ser destruida o nos destruir�. En Italia, contra el narco que mataba jueces a mediod�a promulgaron una legislaci�n especial y urdieron toda una estrategia judicial, policial, militar y medi�tica. A�n no somos Italia. Viendo la resistencia de nuestra base nacional, cabr�a hacerlo mejor.