Durante décadas, decenas de miles de mujeres cruzaron las puertas del número 7 de Sant Pere Més Baix, en Barcelona, para estudiar idiomas, aprender oficios o, simplemente, leer en la que fue la primera biblioteca pública femenina de Europa.
El edificio albergó el Institut de Cultura i Biblioteca Popular de la Dona, fundado en 1909 por la mecenas Francesca Bonnemaison y convertido pronto en un espacio pionero para las mujeres catalanas. Tras la Guerra Civil, el inmueble pasó a manos de la Diputación de Barcelona y quedó bajo control de la Sección Femenina de Falange.
Casi un siglo después, la entidad heredera de aquel proyecto plantea una pregunta incómoda: ¿y si uno de los principales equipamientos de la Diputación en el centro de Barcelona nunca le perteneció legítimamente?
Esa es la conclusión a la que han llegado varias investigadoras vinculadas al Centre de Cultura de les Dones Francesca Bonnemaison —conocido como La Bonne— tras años de investigación buceando en archivos, actas notariales y documentación previa y posterior a la Guerra Civil.
Trece mujeres —entre ellas juristas e historiadoras— han impulsado una investigación con la que reclaman la titularidad del edificio, situado en el corazón del barrio Gótico. Sostienen que la Diputación ostenta la propiedad gracias a una incautación ejecutada tras la victoria franquista.








