En la parte alta de la Barcelona de finales de los sesenta, los integrantes de la Gauche Divine, entre los que se encontraban Teresa Gimpera, Ricardo Bofill, Vicente Aranda o Elsa Peretti, se reun�an en la discoteca Bocaccio para organizar su propia revoluci�n antifranquista. Pero lo hicieron desde el lado pijo. Una d�cada despu�s, el grupo de teatro y cabaret Roba Estesa hizo lo propio desde la izquierda m�s obrera y rebelde.Entremedio, y siguiendo esa l�nea temporal transgresora, en diciembre de 1975, un grupo de gallinas esquivaba en las Ramblas de Barcelona a los transe�ntes con unos cartelitos atados al cuello que demandaban la amnist�a para los presos pol�ticos. Se denominaron las gallinas de la amnist�a.Sin dinero p�blico, de forma artesanal y con un punto underground, Manuel Iborra -director de Orquesta Club Virginia (1992), ex marido de Ver�nica Forqu� y padre de su hija Mar�a, que ha realizado el cartel publicitario- y Joan Estrada han gestado para recuperar la memoria democr�tica de la cultura barcelonesa la miniserie Ramblas, de tres cap�tulos de una hora y media cada uno, donde a trav�s de 25 voces como las de Loles Le�n, Jaume Sisa, Javier Mariscal, Rosa Verg�s o Lucila, iluminan aquella nueva realidad canalla y amante de las libertades. La productora Sandra Forn, hija del legendario Josep Maria Forn, est� negociando la distribuci�n.Los dos abuelos son los directores Manuel Iborra y Joan EstradaLoles estaba en plena efervescencia reivindicativa, como as� demostr� desde el estreno de Un home �s un home de Bertolt Brecht en febrero de 1977 en el teatro Villarroel. "Me pusieron un vestido con un agujero por donde se me sal�a la teta izquierda", asegura Loles con su gracia habitual. "Ya ves, la izquierda se ten�a que airear. Siempre las he tenido muy tiesas, nada de pr�tesis, y como estaba orgullos�sima, me gustaba".Tras acabar el contrato, la actriz acept� la invitaci�n del grupo teatral Roba Estesa para hacer cabaret en la sala de fumadores de la �ltima planta del Teatro Principal. Joan Estrada, uno de los integrantes y fundadores de esa compa��a, bautiz� esa zona como C�pula Venus.Para saber m�sAll� se programaban sesiones de espiritismo, espect�culos de transformismo con Angel Pavlovsky, obras irreverentes con Pepe Rubianes, cuya mujer, Lucila, que regentaba el Bar Raval, revela en el documental que se abortaba en pisos por las Ramblas: "Ibas a trabajar y cuando sal�as ibas a ayudar en todo lo que pod�as tras el aborto". Las colas eran inmensas y te pod�as encontrar a V�zquez Montalb�n o Antonio de Senillosa.Loles Le�n en el rodaje '�pera prima' de Iborra en 1981Fue en la C�pula Venus donde Loles Le�n debut� en solitario con Lola, espill fosc. Roba Estesa le cedi� todos los derechos para que pudiera hacer carrera en Madrid a principios de los ochenta.En la C�pula Venus la m�xima estrella fue la actriz y vedette Christa Leem, que debut� en 1982 con el show Para C�pula con amor. Esta musa de la intelectualidad de izquierdas hizo historia al haber sido la primera en aparecer completamente desnuda en TVE.Fallecida prematuramente en 2004, a Joan Estrada se le ocurri� honrar su memoria con la creaci�n de unos premios outsidershom�nimos que han recogido Patti Smith, Serrat y Nuria Espert, quienes curiosamente a�os despu�s recibieron el premio Pr�ncipe de Asturias. El pr�ximo 26 de junio lo recoger� el fiscal �lvaro Garc�a Ortiz.Mientras Madrid yac�a en el aburrimiento y el oscurantismo, Barcelona vibraba. Mientras en la primera los guerrilleros de Cristo Rey, amparados por las Fuerzas de Seguridad del Estado, aniquilaban de forma salvaje cualquier atisbo de salirse de la norma establecida, en la segunda se respiraba un cierto libertinaje.Las Ramblas era el lugar donde se reivindicaba todo. Uno de los hitos que se atesoran en el Museo Reina Sof�a son las im�genes de Colita durante la primera manifestaci�n hecha en Espa�a por los derechos de los gays, cuando a�n no exist�a el colectivo. Se convoc� el 26 de junio de 1977 para pedir la amnist�a y la derogaci�n de la Ley franquista de Peligrosidad Social. La polic�a tom� duras represalias a la altura de la fuente de Canaletas.Christa Leem, besando a su madre Carmen Picot, en la C�pula de VenusEl centro de operaciones era el Caf� de la �pera, frente al Teatre del Liceu, donde uno se pod�a encontrar a Nazario, Oca�a, Jim�nez Losantos... All� nunca se daba puntada sin hilo. Y entrada la noche, a pocas calles de all�, en los clubs de ambiente el Elefante blanco, Kike y Nagasaki los homosexuales se lo pasaban a lo grande, a pesar de las redadas.La ventaja de aquellos tiempos es "que nunca sab�as en qu� casa, qu� cama y con qui�n acabar�as", asegura Joan Estrada. Todo suced�a en la noche: "Me encontraba en el Elefante Blanco cuando nos enteramos de que Su�rez iba a ser presidente del gobierno".En declaraciones a LOC, Manolo Iborra, director de Orquesta Club Virginia (1992) o La dama boba (2006) y ex marido de Ver�nica Forqu�, pone el valor la importantcia de la contemplaci�n: "Durante aquellos a�os fui un mero observador, una parte del decorado. Estuve cerca de mucha gente que fue protagonista, los hab�a m�s pol�ticos, m�s jipiosos o ambas cosas, como Els Joglars, Comediants o Roba Estesa"."A pesar de que se march� a Madrid para estudiar cine, la Facultad de Ciencias de la Imagen era una porquer�a, no se aprend�a nada y la gente que conoc� me pareci� pedante, no eran nada artistas", afirma a LOC. En la ciudad condal se gan� la vida dando clases y, por casualidad conoci� a sus tres grandes amigos y maestros, Pau Riba, Jaume Sisa y Santi Arisa, "que hac�a muchos pasacalles para defender la independencia de Catalu�a", matiza el realizador.Con la llegada de los tres jinetes del Apocalipsis, el sida, la hero�na y Jordi Pujol, todo se fue al traste. Cuando el pol�tico tom� la Generalitat en 1980 dijo "rojos, comunistas, anarquistas, maricones, putas, las Ramblas, todo fuera. Y as� fue como se replantearon una Barcelona de dise�o que es la de las Olimpiadas", sentencia Estrada.