El pesto es una salsa de origen italiano procedente de la zona de Génova cuyo nombre se traduce a la palabra 'machacar', ya que así es cómo se elabora tradicionalmente: machacando en un mortero todos los ingredientes sin la necesidad de emplear electrodomésticos con calor. Los ingredientes principales de la versión más pura son albahaca, ajos, piñones y aceite de oliva, aunque también hablamos de una elaboración que acepta múltiples variaciones y con la que se pueden hacer diferentes versiones como la de Dani García, chef de Smoked Room.En su último libro de cocina, Cocina en Casa como Dani, el chef marbellí comparte una receta de risotto al pesto con stracciatella fresca. Uno de los pasos en la elaboración es el de hacer un pesto de espinacas y hierbas frescas con un punto de textura aportado por el panko. ¿Qué es el panko?El panko es un pan rallado de origen japonés que se diferencia principalmente del convencional porque las migas tienen un tamaño y un grosor un poco más grandes. Este ingrediente nos puede servir para preparar diversas recetas, desde estos bocados crujientes de salmón hasta la siguiente versión de pesto firmado por Dani García. Ingredientes3 hojas de albahaca​Espinacas blanqueadas​Hojas de menta y perejil fresco​1 cucharada de ricota​1 cucharada de parmesano rallado​1 chorro de aceite de ajo o aceite de oliva y un ajo machacado​Sal​Una pizca de panko para la texturaReceta de la salsa pesto de albahaca y espinacasTrituramos todos los ingredientes del pesto hasta conseguir una crema suave y con un verde vibrante. ​Dani García explica que se puede guardar en frío durante 23 días como mucho.Propiedades y beneficios de la albahacaLa albahaca es una hoja verde que contiene vitamina A, esencial para cuidar la salud visual. Además, se puede consumir para tratar problemas estomacales ya que, entre otras sustancias, posee ácido linoleico, que cuenta con propiedades antiinflamatorias.Otro curioso beneficios que cuenta la albahaca es que resulta un remedio casero y muy efectivo contra las picaduras de mosquito. El método es sencillo: hay que hervir agua y echar un par de hojas. Después, se debe aplicar el líquido frío con un paño en la zona afectada.