Jonathan Taplin es un intelectual de trayectoria múltiple que transita el arte, las industrias mediáticas y la banca. Desde ese cruce, observa con profunda preocupación el futuro de la sociedad frente a la llamada “revolución de la inteligencia artificial” y advierte que las élites de Silicon Valley están acelerando los peores escenarios posibles. Su recorrido incluye haber sido mánager de giras de Bob Dylan, productor de la emblemática Mean Streets de Martin Scorsese, ejecutivo de medios en Merrill Lynch y profesor en la Universidad del Sur de California (USC). Desde esa perspectiva, Taplin traza paralelismos inquietantes entre los días revolucionarios de los años 60 y 70 y la actualidad: alerta sobre una juventud cada vez más alienada, endeudada y sobrecalificada que podría rebelarse si el rumbo no cambia. Para él, la cúpula de Silicon Valley es la gran responsable de propagar el escenario apocalíptico en el que las máquinas desplazarán nuestros trabajos y nuestras vidas, al que se suma el riesgo permanente de un colapso financiero alimentado por el enorme hype especulativo que infla las acciones de las empresas de IA. Mark Zuckerberg, Elon Musk, Peter Thiel y Marc Andreessen son, a su juicio, los cuatro jinetes de este apocalipsis tecnológico en desarrollo. Y Taplin está aquí para advertírnoslo. —Hace unos 15 años, los referentes de Silicon Valley eran vistos como genios algo extravagantes que disrumpían la economía, generaban riqueza y operaban, en líneas generales, como una fuerza benévola. Hoy, esas corporaciones son percibidas como invasoras de la privacidad, y sus fundadores se asemejan a supervillanos maquiavélicos. ¿Qué cambió?
Jonathan Taplin:“La revolución de la IA podría derivar en una revuelta social o en un colapso”
Jonathan Taplin –exmánager de Bob Dylan, productor de Martin Scorsese y académico de la Universidad del Sur de California– advierte que la revolución de la inteligencia artificial abre dos caminos peligrosos: una revuelta social provocada por millones de desempleados o un colapso financiero comparable con el de 2008. En su diagnóstico, Zuckerberg, Musk, Peter Thiel y Marc Andreessen conforman una plutocracia tecnológica sin precedentes, capaz de concentrar al mismo tiempo poder económico, político y cultural, mientras redefine las reglas del trabajo, la información y la vida pública.
















