Jonathan Taplin –exmánager de Bob Dylan, productor de Martin Scorsese y académico de la Universidad del Sur de California– advierte que la revolución de la inteligencia artificial abre dos caminos peligrosos: una revuelta social provocada por millones de desempleados o un colapso financiero comparable con el de 2008. En su diagnóstico, Zuckerberg, Musk, Peter Thiel y Marc Andreessen conforman una plutocracia tecnológica sin precedentes, capaz de concentrar al mismo tiempo poder económico, político y cultural, mientras redefine las reglas del trabajo, la información y la vida pública.