Los jóvenes tardan cada vez más en independizarse. Los que se emancipan en la veintena son, de hecho, una rara avis y, cuando lo hacen, caen de lleno en la vulnerabilidad por los altos precios de un piso que ni siquiera se pueden permitir si no comparten. El 43% de las personas jóvenes que vive de alquiler están en riesgo de pobreza después de afrontar todos los gastos de la vivienda, según el último informe del Observatorio de Emancipación, que revela otro mínimo histórico: solo el 14,5% de los menores de 29 años se había ido de casa a finales de 2025, y la edad estimada para poder independizarse alcanza ya los 30,2 años. Según recuerda el organismo perteneciente al Consejo de Juventud de España (CJE), el precio del alquiler alcanza los 1.176 euros mensuales, lo que equivale al 98,7% del salario medio de una persona joven en el país. Emanciparse en solitario no es una opción, pero incluso compartir se está convirtiendo en algo cada vez más complicado. "El problema de la juventud ya no reside únicamente en las dificultades para acceder al mercado laboral, sino en que el propio coste de la vivienda absorbe una parte desproporcionada de los ingresos y deteriora directamente las condiciones de vida", advierte el CJE. Los datos del Observatorio hablan del alquiler como un "factor directo de empobrecimiento" para la juventud: el riesgo de pobreza entre jóvenes que viven de alquiler se dispara del 25,9% al 43% tras pagar la vivienda; y casi la mitad de los hogares jóvenes (el 48,9%) están "sobreendeudados", pues dedican más del 30% de sus ingresos al pago de la vivienda. Pero no ocurre lo mismo en el caso de las hipotecas, pues entre quienes pueden acceder a ellas apenas varía la tasa de pobreza. Esto demuestra, una vez más, la creciente desigualdad según quien pueda permitirse comprar una casa o no, y evidencia cómo el mercado del alquiler concentra buena parte de la vulnerabilidad económica juvenil. "El acceso a la vivienda se ha convertido en el principal eje de desigualdad entre las personas jóvenes. Hoy, incluso quienes trabajan o logran emanciparse continúan expuestos a situaciones de pobreza y sobreendeudamiento. Ya ni siquiera estamos hablando de que la vivienda dificulte la emancipación, el problema está siendo tan grave hasta el punto de estar empobreciendo a toda una generación", señala la presidenta del CJE, Andrea González Henry.Permanecer en el hogar, una "ventaja decisiva"El informe pone de manifiesto otra realidad anclada a esta problemática: el nivel educativo y el empleo ya no garantizan emancipación ni estabilidad. Aunque uno de cada tres jóvenes cuenta con estudios superiores, solo el 20% de los chavales con educación universitaria se han independizado. Además, casi tres de cada cuatro jóvenes con empleo no están emancipados. "En este contexto, la capacidad de emanciparse depende cada vez más de los recursos económicos y del apoyo familiar disponible", subraya el Consejo. Ante esta realidad, los jóvenes acaban abocados a tomar dos decisiones: o marcharse de casa con el agua al cuello, sin casi poder asumir el alquiler y los gastos que derivan de él; o alargar el tiempo en el hogar familiar para poder ahorrar. La mayoría, si tiene la posibilidad, opta por la segunda opción. "Permanecer más tiempo en el hogar familiar se convierte en una ventaja material decisiva para afrontar entradas hipotecarias, asumir alquileres elevados o sostener periodos de inestabilidad económica", asegura el CJE, que alerta de que, como no todos los jóvenes tienen ese escudo, el acceso a la vivienda deja de depender del empleo y pasa a estar condicionado por la posición socioeconómica de partida. Y aunque una hipoteca sea en este caso la opción más rentable, el acceso a la compra tampoco es una alternativa real para la mayoría de jóvenes. El precio medio de la vivienda libre se sitúa en 223.000 euros y la entrada necesaria para acceder a una hipoteca alcanza los 66.900 euros. Para reunir esa cantidad, una persona joven tendría que destinar íntegramente 4,7 años de salario, en un contexto donde el salario medio anual joven apenas supera los 14.292 euros.Alquilar por habitaciones, el otro mercadoOtra de las cuestiones que constata el Observatorio es una "transformación progresiva del mercado residencial hacia el alquiler por habitaciones", al que accede en su mayoría la población más joven. En apenas un año, el número de habitaciones ofertadas ha aumentado un 20%; un 85% si se hace la comparación desde 2022. Pero esta opción tampoco garantiza ningún tipo de accesibilidad, pues también aquí el precio medio por habitación se ha disparado, alcanzando ya los 400 euros mensuales de media. De este modo, el CJE calcula que por una vivienda media de cuatro habitaciones se pueden llegar a generar ingresos cercanos a los 1.600 euros, más de 400 euros por encima del alquiler medio."La situación actual requiere una intervención pública sostenida y estructural que sitúe el acceso a la vivienda como una prioridad política", pide el Consejo de la Juventud de España. Ampliar el parque público de vivienda, regular efectivamente el mercado del alquiler y garantizar que las políticas públicas respondan a las necesidades reales de la juventud son las principales reivindicaciones de la entidad.
El alquiler, el gran motor de vulnerabilidad para la juventud: el 43% de los jóvenes cae en riesgo de pobreza tras pagar la vivienda
Casi la mitad de los hogares jóvenes en alquiler están sobreendeudados, destinando más del 30% de sus ingresos al pago de la vivienda, según el último informe del Observatorio de Emancipación del Consejo de Juventud.














