Entre más de 40.000 anuncios de alquiler procedentes de todas las capitales de provincia de España, apenas seis cumplen con el límite de precio teórico que sería asumible por un joven. El Consejo de la Juventud de España (CJE) advirtió este martes que un joven que quiera vivir en solitario tendría que destinar, de media,

com/economia/2025-08-12/sin-casa-para-los-jovenes-la-compra-y-el-alquiler-superan-el-esfuerzo-recomendado-en-todas-las-comunidades.html#:~:text=La%20tasa%20de%20emancipaci%C3%B3n%20acab%C3%B3%202024%20en%20el%2015%2C2%25&text=Si%20un%20joven%20asalariado%20en,adquirir%20una%20vivienda%20en%20propiedad." data-link-track-dtm="">el 92,3% de su salario para pagar la renta: tres veces más de lo que la Ley de Vivienda fija como umbral de sobreesfuerzo. Una vivienda asequible para un joven, calculaba el mismo estudio, debería costar como máximo 351 euros al mes. Ese mismo martes EL PAÍS rastreó Idealista, el mayor portal inmobiliario de España, en busca de pisos que cumplieran ese requisito. Y el resultado deja claro que encontrar algo así en el mercado inmobiliario actual se parece más a una quimera que a una posibilidad real.

Un piso en Lleida que ni siquiera tiene foto y un “estudio” en una cuarta planta sin ascensor en Ourense, son dos de las agujas que aparecen en el pajar inmobiliario por hasta 350 euros al mes. Se suman cuatro más: una en Córdoba, una en Cuenca, una en Granada y otra en Jaén. Esta última es la única que ofrece más de 30 metros cuadrados al potencial inquilino. Y ya no hay más. Parece que haya alguna posibilidad en Albacete, Murcia, Almería, Cádiz y Santander. Pero al pinchar se desvela el truco: el “alquiler de piso” que se pregona en el encabezado de uno de los anuncios, se transforma en un “alquiler de temporada para estudiantes por habitaciones”. Al menos lo pone en mayúsculas y en la primera línea. Queda claro que, con un salario joven, quizás no hay más remedio que compartir.