Actualizado 20/05/2026 - 06:47h.

Tres veces se santiguó Ricardo Gallardo cuando pisó el callejón. Había reinado la incertidumbre para el ganadero, para los toreros y los aficionados hasta dos horas antes del festejo, pero a las siete en punto más de veinte mil espectadores ocupaban su localidad para ... ver uno de los carteles de más interés para el aficionado. No hay fuga de gas que pueda con San Isidro. Y a todo gas la tarde de los novilleros, cada uno por su palo, más allá de alguna orejita de época de rebajas, caso de la cortada al feo tercero, la raspa del desigual conjunto de Fuente Ymbro. Señor presidente, con una estocada tan caída no se pueden dar tan alegremente los trofeos. Aunque si con alguien hay que ser generoso es con los de abajo, Julio Norte no necesita regalos, pues demostró sobradas condiciones y capacidad para ser gente. Si alguien tenía alguna duda sobre el futuro del salmantino, en el sexto arreó con soberbio sentido del temple y de la colocación. Y con la ambición imprescindible para tocar corazones y puertas. Por la Grande de Madrid se marchó el debutante tras matar de un sopapo al sexto.

Feria de San Isidro