Que el jurado taurino de Plaza 1, la empresa de la plaza de Las Ventas, compuesto por periodistas especializados, eligiera a Alejandro Talavante triunfador de la Feria de San Isidro por su salida a hombros el 9 de mayo da una idea del momento que vive la fiesta de los toros.
Al menos, el jurado de Telemadrid se ha decantado por unanimidad por Morante de la Puebla, algo evidente, y ha optado por el toro Frenoso, de Victoriano del Río, como el mejor de la feria.
Quince tardes de ‘no hay billetes’ de un total de 26 festejos (no cuentan dos más en las corridas de Beneficencia y la In memoriam) son muchos llenos, que suponen una sana satisfacción para todos los amantes de la tauromaquia, una alegría pletórica para los empresarios y un disgusto de los gordos para los enemigos de la fiesta. En total, 576.228 espectadores han pasado este mes de mayo por la plaza de Las Ventas, entre los que son mayoría los 17.536 abonados diarios.
Pero en el toreo no todo es aritmética; el número de espectadores no inclina la balanza de la integridad, la emoción y la pureza del espectáculo hacia un lado u otro, y, a veces, como en este caso, tampoco las orejas.
Son otros los ingredientes fundamentales, como el toro, los toreros y la calidad de los que se sientan en los tendidos, incluidos los periodistas.






