Muchas personas disfrutan de un buen trozo de carne hecha a la plancha, pero si le añadimos las características de que sea jugosa, en su punto y sabrosa, la experiencia tras llevarse a la boca un bocado, por muy pequeño que sea, se parece bastante a como tocar el cielo. Para lograr esa perfección cuando nos toca cocinar, por ejemplo, un solomillo, existen diversos trucos y criterios que empiezan por controlar desde la temperatura del fuego hasta la cantidad de sal, algo que tienen muy en cuenta chefs de España de la talla de Jordi Cruz. El triestrellado chef del restaurante ABaC y jurado de MasterChef España, cuenta en un vídeo publicado en sus redes sociales cómo lograr una pieza de carne dorada a la perfección, comenzando por dejarla reposar fuera de la nevera antes de cocinarla. ¿El motivo? Lo explica. ¿Por qué es bueno que la carne esté a temperatura ambiente antes de dorarla?El motivo principal por el que el chef recomienda dejar la carne atemperar antes de pasarla por la sartén es "para que la temperatura penetre mucho más fácil. Si está fría de nevera, el centro estará frío y por fuera asado", afirma el cocinero con 3 Estrellas Michelin. El chef recomienda comenzar por calentar una sartén y agregar una gota de aceite de oliva en el centro, colocar la pieza ahí y dejar que dore sin tocarla. "Veré que se está dorando por el lateral", añade Jordi Cruz. En cuanto a la temperatura apropiada para dorar, el cocinero catalán insiste en que sea medio alta pero no tanto porque "no queremos quemar la carne rápido". En cuanto ya esté dorada por un lado, se le da la vuelta. Además, expone que si la sartén hace un ruido parecido al 'cric', quiere decir que el alimento se está asando correctamente. "Si vemos que se calienta más la sartén, no os lo penséis, bajad un poquito el fuego", manifiesta el compañero de Pepe Rodríguez en MasterChef España.El siguiente paso sería agregar una gota pequeña más de aceite de oliva y sellar los laterales. "Aquí estamos provocando la famosa reacción de Maillard, que es que los azúcares contenidos en la carne salen y se caramelizan", explica. En cuanto estén las partes bien doradas, llega el momento de agregar la sal. "No me gusta ponerla antes para que no saque los líquidos del interior", confiesa el catalán. Termina con "un poco de pimienta" y llevándola a otra sartén tapada, a "un lugar cálido". "Cuando asamos la carne, los jugos reciben una agresión y se van al centro de la pieza. Si la comemos ahora directamente, al abrirla, estos jugos se van a escapar, por lo que necesitamos que pase un poquito de tiempo, los jugos se relajen y vuelvan a su sitio", manifiesta Cruz sobre este truco para lograr una pieza de carne dorada mucho más jugosa.