Madrid (EFE).- Los platos preparados siguen ganando adeptos; por ahora, casi ningún hogar se resiste a las soluciones del listo para llevar, con más espacio en los supermercados y en la industria, y que también se visten de gala para llenar las mesas de Navidad, sin ensuciar la cocina ni encender los fogones.

Según los datos de la consultora Worldpanel by Numerator, el listo para comer se encuentra en plena expansión y registra ya un 98,6 % de penetración anual, es decir, prácticamente todos los consumidores lo compran al menos una vez a lo largo del año.

Con detalle en el gasto, la consultora ha precisado que se ha elevado hasta un 49 % en tres años el presupuesto destinado a estas propuestas que proliferan tanto en secciones especiales como en recetas que llegan directamente de la industria y que requieren ultimarse en microondas u otros dispositivos.

El motivo que aprecian los expertos de esta consultora para explicar este despliegue es la falta de tiempo del consumidor, algo que en Navidad, donde los comensales se multiplican y las mesas se complican, se convierten en la opción ideal para aquellos a los que las fiestas le han sorprendido sin tiempo o simplemente no tienen destreza ante los fogones.