Nueva entrega de productos deliciosos que han fascinado al equipo de El Comidista este año, y que pueden servir como regalo navideño

Después del festival de quesos, dulces y bebidas con el que arrancamos ayer, es el momento de las conservas, salsas, aliños, untables y más. Un compendio de tesoros gastronómicos que hacer llegar a familia, amigos o compañeros de trabajo en cualquier fecha señalada que se tercie. También alguno que nos puede apañar con muchísima dignidad una comida o cena cuando pasen las fiestas y volvamos a la normalidad culinaria (que pasará, aunque ahora todo sean turrones, cochinillos y mazapanes hasta donde alcanza la vista).

Las anchoas son algo así como el pollo del mar: se comen en ensalada, rebozadas, en aperitivos, con pasta, sobre pizza, en aceite o en vinagre. Rubén Galdón también es fan, y nos habla de las de Hazas en colaboración con el restaurante Gunea. “Son mis anchoas de referencia en Asturias (sí, las hay más allá de Santoña, ¡integristas!). Hazas y Gunea se han unido para crear anchoas con cuatro tipos diferentes de mantequillas: picante, con cítricos, con hierbas y noisette”, explica. Sólo tienen una pega: es duro elegir la mejor. “La que más me ha sorprendido ha sido la de anchoas con cítricos”, añade. Además, nos informa de que “en Hazas hacen también unas gildas para perder la cabeza”. Precio: 16,50 euros la lata de 85 gramos y entre ocho y 10 filetes en su web.