Se acerca el momento del año donde reinan las burbujas. Recomendamos uno para cada ocasión, del primer brindis a las sobremesas eternas

Parece mentira, pero la Navidad vuelve a estar al caer –para bien o para mal–, y si hay una época del año en la que se bebe y se compra más cava y espumoso, es esta. Sí, los vinos espumosos siempre se han asociado a la celebración y al brindis, pero también pueden convertirse en el aliado perfecto en muchas otras situaciones. Por eso hoy te recomiendo 12 botellas que serán tus mejores compañeras sin arruinarte para algunas situaciones navideñas que, por suerte o por desgracia, todos acabamos viviendo.

Qué bonito cuando nos volvemos a reunir, ¿no? Bueno, eso antes de que empiece el debate político, los comentarios fuera de lugar de tu cuñado o el interrogatorio de tu tía sobre tu situación sentimental. Para dar inicio a este esperado reencuentro, asegúrate de tener dos o tres botellas del Blanc de Blancs de Raventós i Blanc en la nevera. Un espumoso mediterrráneo, de macabeo, xarel·lo, parellada y un toque de malvasía de Sitges. Con él, todo fluirá mejor. Precio: unos 16 euros.

Ese momento incómodo después del “¿qué tal? ¿cómo va todo?” en el que nadie sabe por dónde seguir, siempre puedes soltar un “¿habéis probado algún cava extremeño?”. Sea cual sea la respuesta, ve a por la botella de Paiva Brut Nature Reserva y sirve sin preguntar. Este cava de Almendralejo te hará quedar de maravilla sin dejarte medio sueldo. Elaborado con chardonnay y macabeo, te irá genial para acompañar esos primeros aperitivos y que todo fluya mejor. Precio: sobre los 12 euros.