Incluso el CGPJ, esos monos que nada ven, nada oyen y nada dicen, se ha visto concernido por el aquelarre del juez atrabiliario. Solo algunos de sus miembros, que los conservadores pareciera que siguen apostando por premiar al juez Peinado, loor al héroe y mártir, con la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort

Con los antecedentes del juez Peinado era de prever que su actuación terminara con unos fuegos artificiales a la altura del personaje, con una gravísima intromisión en el poder…

El Consejo General del Poder Judicial debería calibrar la conveniencia de peinar al magistrado, tantas veces reconvenido por su tribunal superior