Armenia celebrará mañana sus elecciones parlamentarias, pero el alcance político de la votación excede la renovación de la Asamblea Nacional. El país llega a las urnas atravesado por las consecuencias de la guerra de 2020 desatada por Azerbaiyán, con apoyo de Turquía, contra Artsaj (Nagorno Karabaj), por la limpieza étnica de la población armenia de ese territorio tras el ataque azerbaiyano de 2023 y por las negociaciones abiertas con Bakú y Ankara. El resultado definirá cuánto margen tendrá el próximo gobierno para avanzar en decisiones que afectan la política exterior, la memoria histórica y la relación de Armenia con su diáspora. Para la diáspora armenia, que no vota en la República de Armenia ni vive la cotidianeidad del país, la elección no es un hecho distante. Artsaj, el nombre armenio de Nagorno Karabaj, fue durante décadas el centro de un reclamo de autodeterminación y quedó vacío de población armenia tras la ofensiva militar de Azerbaiyán en 2023. La manera en que Ereván asuma esa pérdida, el derecho al retorno de sus habitantes, el reclamo por los prisioneros armenios detenidos ilegalmente en Bakú, la reforma constitucional exigida por Azerbaiyán y la eventual apertura de fronteras con Turquía son cuestiones que también preocupan a las comunidades armenias dispersas por el mundo.

Armenians are set to vote on the country's future geopolitical direction at the June 7 ballot. It will be a test of public opinion in Russia’s longstanding ally that has seen a…

Armenians are set to vote on the country's future geopolitical direction on June 7. The election will be a test of public opinion in the long-standing Russia ally, where the…