Serendipia
Tecnolog�a
Nuestro pa�s tiene demasiados repetidores, una anomal�a que recibe poca atenci�n y que lastra los resultadosDos j�venes con sus m�viles.Actualizado Lunes,
septiembre
23:04Audio generado con IALa mala noticia es que Espa�a ha vuelto a caer en los resultados del informe PISA. La buena -si a�n se pueden dar buenas noticias- es que el inmenso conjunto de datos que aportan las pruebas, en las que han participado 29.967 alumnos de nuestro pa�s, permitir� generar conocimiento orientado a revertir esta triste tendencia. De hecho, ya se han publicado importantes recomendaciones a partir de resultados anteriores, y la Confederaci�n de Sociedades Cient�ficas de Espa�a (COSCE) avanz� las suyas a principios de septiembre: "Prevenir la repetici�n, reforzar al profesorado y personalizar el apoyo al alumnado", adem�s de "ir m�s all� de las comparativas simplistas" que tanto gustan y emplear el informe PISA como "herramienta de diagn�stico y mejora". Repetir curso se asocia a un bajo rendimiento de forma muy desproporcionada: los alumnos espa�oles en esta situaci�n han obtenido entre 95 y 100 puntos menos, cuando en teor�a un curso equivale a 20 puntos. Nuestro pa�s siempre ha tenido tasas de repetici�n muy altas y la brecha, lejos de cerrarse, se agranda: un 22% de quienes hicieron las �ltimas pruebas hab�a repetido -frente al 21,7% del anterior informe-, mientras la media OCDE baja del 8,9% al 7,9%. Y Taiw�n, con puntuaciones envidiables, presenta un 1,1%. Espa�a mantiene demasiados repetidores, una anomal�a que recibe poca atenci�n y que lastra enormemente los resultados. PISA eval�a a estudiantes de 15 a�os, est�n en el curso que est�n, y arroja una media. Por definici�n, todos cuentan. Pedir "mano dura" sin examinar qu� est� pasando es como si un perro persiguiera su propia cola. Pablo Javier Ortega-Rodr�guez analiz� las puntuaciones espa�olas en Matem�ticas de PISA 2022 y su conclusi�n, publicada en Revista de Psicodid�ctica -de alto impacto internacional-, es que el contexto socioecon�mico del alumnado y del centro, el nivel cultural de la familia, la ansiedad ante las matem�ticas y la confianza en la propia capacidad son los factores con mayor peso. La novedad del �ltimo informe es que ahora caen m�s los alumnos favorecidos, y lo hacen en todo el mundo. Por eso tiene sentido hablar de tecnolog�a, una hip�tesis plausible y que, en efecto, alcanza antes a los hogares acomodados. Pero la tecnolog�a no opera sobre un vac�o socioecon�mico: tambi�n ella ha crecido, como nuestros adolescentes, en un contexto global marcado por sucesivas crisis. Y quienes programan sus algoritmos no son precisamente servidores p�blicos. �Quiz� necesitan "mano dura"?















