España ha sufrido un batacazo histórico en la última edición del Informe del Programa para la Evaluación Integral de Alumnado (PISA). Sigue así la tendencia a la baja de los 90 países que participan en las pruebas de nivel. Estas miden la competencia en lectura, matemáticas y ciencias entre estudiantes de último curso de la educación obligatoria. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), responsable del estudio, también ha incluido por primera vez información sobre el uso de la inteligencia artificial, un factor que se vuelve clave en el actual contexto educativo.Publicidad"La incorporación de estos indicadores responde al creciente protagonismo que la IA ha adquirido en los procesos de aprendizaje y a la necesidad de disponer de información comparable internacionalmente sobre su utilización en el ámbito educativo", recoge el resumen ejecutivo del informe. En el caso de España, el alumnado emplea esta tecnología por encima de la media europea y de la OCDE en todos los ámbitos de uso. Además, los resultados indican que hay más estudiantes que utilizan estas herramientas "con una frecuencia semanal o diaria", en comparación con los que declaran utilizarla nunca o casi nunca.En España el alumnado emplea más la IA que la media europea y de la OCDELa encuesta La irrupción de la IA en educación, publicada el pasado mes de junio por la Confederación Intersindical de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza (STEs-I), ya advertía esta tendencia. El 92,74% del alumnado afirma en dicho estudio utilizar esta herramienta para uso académico. Según este documento, los estudiantes utilizan diariamente la IA una hora y un minuto de media para tareas relacionadas con el aula. La mayoría –el 40,8%– le dedica media hora, aunque el 18,58% le dedica menos tiempo y otro 18,58% una hora. También hay un 4,98% que la utiliza de dos a cuatro horas diarias.¿Cómo puede la IA afectar al aprendizaje?Toda transformación tecnológica tiene efectos sobre los procesos formativos, la cognición o la adquisición de habilidades y conocimientos. Delegar parte de las tareas escolares en la IA puede suponer "la pérdida de pensamiento crítico y la voz propia", advierte en declaraciones a Público Raquel Ruiz Incertis, investigadora predoctoral en Comunicación y docente de Periodismo e Inteligencia Artificial en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). Aunque identifica diferencias: "No es lo mismo pedirle a la IA que nos redacte el Trabajo de Fin de Grado completo que diseñar un prompt para preparar las diapositivas de una presentación oral o que nos proponga ideas creativas para un proyecto".Laia Lluch, experta en educación: "El aprendizaje profundo requiere esfuerzo, y ese esfuerzo no es un obstáculo, es la condición misma del aprendizaje"En una línea similar se expresa Laia Lluch Molins, profesora e investigadora en Estudios de Educación en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). "No es lo mismo delegar una tarea cognitiva -encargar que otro piense por mí-, que complementar mi pensamiento con una herramienta, o sustituir un proceso de aprendizaje por un atajo", valora. Para la experta, "el problema no es que el alumnado use la IA, sino que delegue en ella justamente aquello que solo se aprende haciéndolo: pensar, equivocarse, reformular y volver a intentarlo".PublicidadLa profesora de la UOC apunta a "la ilusión de fluidez" como uno de los principales riesgos del uso de la IA. Es decir, "nos entrega un resumen impecable en segundos, el contenido nos resulta familiar, y esa familiaridad la confundimos con comprensión". Sin embargo, esto no quiere decir que la información recibida haya sido asimilada y mentalmente digerida. "Si además externalizamos de forma sistemática el esfuerzo de sintetizar, argumentar o redactar, no estamos ahorrando trabajo mental. Estamos renunciando a la práctica que construye esas capacidades". Lluch insiste en que "el aprendizaje profundo requiere esfuerzo, y ese esfuerzo no es un obstáculo: es la condición misma del aprendizaje".¿Para qué utiliza la IA el alumnado en España?De acuerdo con el informe PISA, el uso más extendido de la IA entre el alumnado de 4º de la ESO es el que concibe la herramienta como ayuda en el aprendizaje. Solo el 15,6% afirma no utilizarla nunca o casi nunca con este fin. "En conjunto, más de la mitad del alumnado español utiliza estas herramientas al menos semanalmente para apoyar su aprendizaje", recoge el informe. Resumir textos es también una de las tareas "relativamente elevadas". El 23,9% recurre a la IA con este propósito de manera semanal y el 15,9% lo hace a diario.Otro de los objetivos destacados es "llevar a cabo una investigación preliminar sobre un nuevo tema" –con un 25,6% que lo utiliza semanalmente y otro 16,2% diariamente–. La frecuencia de este uso en España está también por encima de la media de la OCDE y del total de la Unión Europea. El uso menos frecuente, aunque supera igualmente los promedios internacionales, es la elaboración de trabajos escritos. Un 33% lo emplea de esta manera al menos de forma semanal.PublicidadLos resultados del informe PISA se asemejan a las respuestas recogidas en la encuesta que realizó STEs-I en junio. En dicho estudio, los propósitos más destacados eran la "realización esquemas y resúmenes de los contenidos" – 19,93%–, "como tutor personal para resolver dudas con explicación" –el 18%– y para "trabajos de búsqueda de información" –el 17,59%–. Además, el 12,79% del alumnado afirmó utilizar la IA para la "generación de tareas". Para lo que menos dijeron usarla –un 5,04%– es para la "práctica de idiomas".¿Es la IA responsable del declive en el informe PISA?Existe una correlación entre el aumento del uso de la inteligencia artificial y el mayor descenso del rendimiento académico. De hecho, existen varios factores implicados. El informe PISA apunta que la caída es más acuciada entre el estudiantado de mayor nivel socioeconómico. Según ha apuntado en redes sociales Lucas Gortazar, experto en políticas y reformas educativas, señala que este grupo es también quien más hace uso de estas herramientas. El quid de la debacle residiría por tanto en la falta de atención provocada por la implantación tecnológica. Pero no todo el mundo lo tiene claro. El secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, reconoció este lunes en un encuentro con periodistas su sorpresa por el hecho de que sean los estudiantes con más recursos los que hayan mostrado un mayor descenso. Según explicó, están trabajando para comprender las causas detrás de este fenómeno, ya que lo esperable habría sido lo contrario."Con los datos disponibles, atribuir el declive de PISA a la IA sería quizás un grave error", subraya Laia Lluch. Recuerda que "el deterioro de los resultados españoles no empieza ahora: viene de lejos, con caídas acumuladas al menos desde 2015". Además, señala que "correlación no es causalidad". Un mayor uso de la IA acompañado con peores resultados no tiene por qué establecer una relación causa-efecto. "La propia OCDE lo advierte: son frecuencias declaradas, que no autorizan por sí solas a establecer relaciones directas con la evolución de las puntuaciones".Cómo hacernos cargo de la IA en la aulasEn realidad, la experta de la UOC resalta que "el declive es global y multifactorial: confluyen la digitalización general de la atención, los efectos aún no digeridos de la pandemia y factores estructurales del propio sistema". En este sentido, Raquel Ruiz Incertis valora que "existe una necesidad imperiosa y cada vez más acuciante de reformar el sistema educativo". La investigadora de la UC3M considera que quizás haya que pensar "cómo se pueden alcanzar las competencias básicas implementando la IA como aliado y no como enemigo, que es lo que estamos acostumbrados a oír siempre".Lluch propone una hipótesis "prudente" matizada similar a la de Gortazar para empezar a trabajar en esta dirección: "Es plausible que un uso masivo y no acompañado de la IA para tareas que exigen elaboración propia refuerce hábitos que, a medio plazo, no ayuden a la comprensión lectora profunda". PublicidadDe esta idea, la profesora de la UOC desprende como "única certeza" la importancia del acompañamiento en el empleo de estas herramientas. "Si el riesgo es el uso no guiado, la respuesta no es prohibir la IA, sino formar a quien debe guiarla". "Necesitamos con urgencia una formación docente que no se quede en las herramientas, sino que enseñe a rediseñar cómo enseñamos, aprendemos y evaluamos -pensando con la IA-. Ese es el verdadero titular", concluye.
Más uso de la IA y peores resultados en PISA: una coincidencia que no prueba una relación causal
España ha registrado sus peores resultados de la historia, un declive que se enmarca dentro de las tendencias bajistas globales.










