Espa�a definitivamente ha tocado fondo en educaci�n. Nunca desde que comenz� a realizarse trianualmente el informe internacional PISA, en 2000, nuestros adolescentes hab�an obtenido tan malos resultados en las tres competencias examinadas: Ciencias, Lectura y Matem�ticas. La ca�da es general en la mayor�a de pa�ses, exceptuando los asi�ticos, pero nuestro batacazo es mucho m�s pronunciado que la media de los 90 territorios analizados por la Organizaci�n para la Cooperaci�n y el Desarrollo Econ�micos (OCDE). Y coincide en el tiempo con la implantaci�n de las pol�ticas educativas del Gobierno de Pedro S�nchez, que han rebajado la cultura del esfuerzo y promovido la reducci�n de los conocimientos concretos para priorizar las actitudes, una combinaci�n que parece no haber funcionado.La OCDE ha publicado este martes su �ltima edici�n del Programa para la Evaluaci�n Internacional de los Estudiantes (PISA, en sus siglas en ingl�s), una prueba que eval�a a los estudiantes de 15 y 16 a�os al t�rmino de la ense�anza obligatoria. Eval�a a 760.000 estudiantes de todo el mundo, 30.000 de los cuales est�n en Espa�a, el pa�s con la muestra m�s amplia. Su objetivo es hacer una fotograf�a comparativa de las competencias que los estudiantes han adquirido y c�mo pueden usarse en situaciones relevantes de la vida cotidiana. En Espa�a no tenemos otro examen que permita hacer comparaciones dentro y fuera de nuestro territorio. Por eso son tan importantes sus resultados "para orientar las pol�ticas p�blicas", en palabras de Abelardo de la Rosa, secretario de Estado de Educaci�n.La tendencia ya era a una ca�da cada vez m�s preocupante desde hace una d�cada, pero entre 2022, a�o en que se public� el �ltimo informe, y 2025, el desplome ha sido mucho m�s pronunciado, seg�n reconocen en el Ministerio de Educaci�n, que ha hecho "autocr�tica", pero enmarcan las malas notas dentro de un empeoramiento global de los sistemas educativos y de los efectos del uso de las pantallas, y especialmente el abuso de los tel�fonos m�viles, que habr�an provocado que los alumnos lean menos que antes.El desplome m�s intenso es de hecho, en Lectura, donde Espa�a, con 451 puntos, pierde 23 desde la anterior edici�n y se queda por debajo del promedio de la OCDE (461) y del total de la UE (459), que descienden 15 y 16 puntos respectivamente respecto a 2022.Seg�n las equivalencias establecidas por este organismo, 20 puntos equivalen a un curso escolar. Eso significa que nuestros alumnos quincea�eros van dos cursos escolares por detr�s de los de Reino Unido (494): es decir, un espa�ol de 15 a�os tiene el nivel de lectura de un brit�nico de 13 a�os.En Matem�ticas tambi�n hay una ca�da significativa. Espa�a obtiene s�lo 457 puntos, a mucha distancia por debajo del promedio de la OCDE y de la media de la UE (463). Es una p�rdida de 16 puntos respecto a 2022, mientras la OCDE ha sufrido una reducci�n de nueve y la UE, de 11. En esta asignatura llevar�amos curso y medio de retraso respecto a Reino Unido (488).Ciencias es la materia protagonista de esta edici�n del informe. Otros a�os est�bamos en la media del conjunto de pa�ses, pero esta vez nos descolgamos, aunque es donde mejor quedan nuestros alumnos, con 477 puntos frente a los 482 de la OCDE y los 481 de la UE. La p�rdida respecto a 2022 ha sido de 8 puntos, frente a los 3 de la OCDE y la UE. Vamos, igualmente, un curso y medio escolar por detr�s de los brit�nicos (511).Los responsables del informe advierten que "los resultados de PISA 2025 fueron inferiores a los de PISA 2015, y se situaron entre los m�s bajos registrados hasta la fecha en Espa�a en las tres materias". Lucas Gort�zar, director adjunto del think tank EsadeEcPol, define esta ca�da como "severa y muy grave". Ismael Sanz, responsable de Educaci�n del think tank Funcas, opina que "es un retroceso importante, muy negativo, que nos debe llevar a una reflexi�n".El n�mero dos del Ministerio de Educaci�n tambi�n reconoce abiertamente que "los datos no son buenos": "Los h�bitos de lectura no han mejorado, por las pantallas, hay que pensar c�mo recuperar la lectura pausada y comprensiva. Nos planteamos mejoras y abordaremos el asunto en la Conferencia Sectorial", admite.Nuestro problema es claro, a juzgar por el an�lisis de la estad�stica: no aumentan los alumnos excelentes, pero cada vez tenemos m�s estudiantes de bajo rendimiento: j�venes que no alcanzan las competencias m�nimas para manejarse en la vida. En comparaci�n con hace una d�cada, la proporci�n de estos estudiantes mediocres aument� 11 puntos porcentuales en Matem�ticas, 15 puntos porcentuales en Lectura y 6 puntos porcentuales en Ciencias.Precisamente, los pa�ses que mejor salen en esta evaluaci�n (Jap�n, Estonia, Corea del Sur, Reino Unido...) son los que m�s alumnos excelentes y menos alumnos rezagados presentan. Un ejemplo: en Ciencias, Espa�a tiene un 4% de alumnos excelentes y un 24% de alumnos de bajo rendimiento. Es lo contrario a Jap�n: 17% de buenos estudiantes y 3% de malos estudiantes. Los alumnos espa�oles con bajo rendimiento son muchos m�s en Matem�ticas (33%) y Lectura (32%), unos porcentajes que dificultan el aprendizaje del conjunto del aula e imposibilitan el avance de todo el sistema.Esta ha sido constante en la �ltima d�cada que lastra nuestro rendimiento. Pero, adem�s, hay novedades. Hasta ahora el nivel socioecon�mico era un factor fundamental para predecir el rendimiento: a peor renta familiar, peores resultados. Sigue siendo as�: los estudiantes de familias ricas salen mejor que las de familias pobres. Pero en esta ocasi�n el empeoramiento se ha producido sobre todo en las familias de rentas altas. "Llega a ser el doble, es algo in�dito. Los malos estudiantes de rentas altas son los que m�s caen a nivel global", advierte Lucas Gort�zar.�Por qu�? Tanto Gort�zar como Ismael Sanz creen que los alumnos de entornos favorecidos van a centros educativos "donde se utilizan m�s las herramientas digitales".Al abuso de las pantallas atribuyen los t�cnicos de la OCDE el descenso de los resultados. El analista senior de la OCDE y responsable de la coordinaci�n del estudio PISA, Tue Halgreen, explica que la ca�da "puede tener que ver con el desarrollo tecnol�gico de la �ltima d�cada" por "determinados indicios", como que "el declive empez� en torno a 2015, que es tambi�n cuando empezaron los tel�fonos m�viles a ser de uso masivo".Halgreen defiende que "es importante distinguir entre utilizar dispositivos para el aprendizaje o para cualquier otra finalidad", pero, aun as�, ve "patrones similares en distintos pa�ses a pesar de que se adoptan distintas decisiones en la misma �poca". Y el patr�n com�n es el siguiente: "Cuanto menos tiempo se destina a m�viles mejor es el rendimiento. La correlaci�n se est� haciendo cada vez m�s fuerte. Y las tareas espec�ficas que dan problemas tienen que ver con la lectura de textos m�s largos: si tienen m�s de 400 palabras, que es lo que cabe en una pantalla, vemos m�s problemas".No s�lo las pantallasEn Espa�a el uso de las pantallas por parte de los alumnos no es muy grande, con una media de dos horas a la semana, cuando otros pa�ses tienen tres o cuatro horas. El tiempo que los estudiantes dedican a los dispositivos para cuestiones que no tienen que ver con el aprendizaje tambi�n es menor: 42 minutos al d�a frente a 66 minutos. Y, a pesar de ello, perdemos el doble de puntos que la media.Sanz tiene claro que el empeoramiento no puede atribuirse s�lo a las pantallas, sino a "un efecto del facilismo", que ha sido una tendencia en buena parte de los pa�ses europeos. En Espa�a, la Lomloe impuso desde el Covid y consagr� a partir de 2020 una ESO menos ambiciosa, pues se permite obtener el t�tulo de cuatro maneras diferentes y se puede pasar de curso y graduarse sin l�mite de suspensos, al tiempo que pierden importancia las notas num�ricas y gana peso la evaluaci�n cualitativa.Feij�o tilda de "cr�nica de un fracaso anunciado" los malos resultados de Espa�a en el informe PISAEste sistema, en la pr�ctica, ha multiplicado la burocracia de los profesores, a los que tampoco se les ha ense�ado en detalle la nueva forma de evaluar ni c�mo impartir un curr�culo donde se ha demonizado la memorizaci�n. Los docentes tienen que valorar las actitudes y los valores de los alumnos, que aprenden menos contenidos concretos. La cohorte examinada en PISA 2025 ha estudiado 3� y 4� de la ESO con el nuevo curr�culo."Yo no digo que sean importantes las competencias, pero se ha puesto un �nfasis exagerado en ellas olvidando los conocimientos. Han perdido importancia la lectura, los dictados y el papel. Espa�a es un pa�s que lo ha apostado todo a la equidad sacrificando la calidad. Y nos hemos quedado sin equidad y sin calidad", dice Sanz.Abelardo de la Rosa niega, sin embargo, que la reforma educativa del Gobierno est� detr�s de la bajada. "La Lomloe introduce un modelo competencial, pero la causa de este descenso no es atribuible para nada a la Lomloe", defiende, y lo atribuye a "un contexto de complejidad social, de incertidumbre, de globalidad l�quida y de lo digital". "La Lomloe hace una innovaci�n competencial interesant�sima y est� siendo positiva", sostiene."Trabajan muy duro"Lo cierto es que los pa�ses que se mantienen a�o tras a�o en lo alto de la lista son Jap�n, Corea del Sur, Singapur, China o Estonia, pa�ses con alumnos tecnologizados que tienen en com�n otra cosa m�s: "Los padres invierten mucho tiempo y recursos en la educaci�n de los hijos, los ni�os invierten mucho tiempo en hacer los deberes y trabajan muy duro. Los profesores son valorados en la sociedad, no tanto por su remuneraci�n, sino porque es una profesi�n que se considera valiosa. Y luego hay un inter�s por el aprendizaje continuo: aunque est�n arriba, la administraci�n quiere seguir aprendiendo", explica Halgreen, llamando a tomar ejemplo y a "aprender" de estos pa�ses.La implicaci�n de las familias espa�olas ha descendido en esta edici�n: si en 2022, al 77% de los alumnos sus padres les preguntaban al menos una vez a la semana qu� hab�an hecho en el colegio, ahora ese porcentaje es del 60%. Tambi�n ha bajado del 60% al 50% la cantidad de familias que conversa al menos semanalmente sobre problemas escolares.Los profesores espa�oles tampoco son tan valorados aqu� como en los pa�ses asi�ticos. Espa�a reporta m�s falta de personal docente (49% frente al 39% de la OCDE) y m�s carencias de personal de apoyo (72% frente al 39% del promedio). Esa prevalencia de la percepci�n de escasez de profesores ha aumentado con respecto a 2022, cuando era un 41%.�Y en qu� sale bien en Espa�a? PISA elogia la curiosidad que sienten los alumnos espa�oles (72%, frente al 73% de la OCDE), pero hemos perdido 3,2 puntos porcentuales desde PISA 2022. Tambi�n destaca la perseverancia: el 68% dice que realiza un esfuerzo adicional cuando el trabajo se vuelve dif�cil, frente al 60% de la OCDE, pero en esta perseverancia tambi�n hemos descendido 3,3 puntos porcentuales desde la anterior edici�n. Somos casi l�deres en sentido de pertenencia a la escuela y hay menos acoso escolar que en otros pa�ses. En esta edici�n se ha medido por primera vez la Resoluci�n Computacional de Problemas, donde la puntuaci�n espa�ola (499) es similar al conjunto de pa�ses.La edici�n de este a�o ha estado marcada por las trampas de Catalu�a, excluida del informe por dejar fuera del examen a un 23,2% de alumnos con necesidades de aprendizaje cuando s�lo pueden quedar exentos el 5%, una pr�ctica a la que tambi�n han recurrido Murcia (con un 12,7%) y Baleares (7,5%). Esto ha provocado que las exclusiones nacionales hayan aumentado desde la anterior edici�n hasta alcanzar el 7,9%. La OCDE da por buenos los datos, salvo en el caso de Catalu�a, pero advierte que "es muy probable que los elevados niveles de exclusiones de estudiantes den lugar a un sesgo al alza".