Carina Farreras

Barcelona

Los resultados educativos de España se han desplomado en el informe PISA, la mayor evaluación internacional sobre la educación en la que han participado 760.000 estudiantes de 15 y 16 años de 90 países (30.000 de ellos españoles). Los resultados del país se sitúan en su nivel más bajo desde que participa en la prueba en el año 2000. No es un fenómeno aislado. La caída se ha producido en todos los países del mundo, incluso los que se mantienen en cabecera. La OCDE, la institución integrada por los países desarrollados que organiza la prueba, apunta a una menor disposición al esfuerzo, menor capacidad de concentración y al móvil como causantes de la debacle. El uso de las pantallas afecta a la comprensión lectora, que es la puerta de entrada al resto de conocimientos.

La puntuación de los alumnos españoles se queda en 451 en lectura, 457 en matemáticas, y 477 en ciencias, alejándose del promedio de los países desarrollados, que es de 461, 463, y 482 respectivamente.

España pierde respecto a la edición anterior, del 2022, 23 puntos en comprensión lectora, 16 en matemáticas y 8 en ciencias, las tres competencias analizadas por PISA. Cada 20 puntos en el examen equivalen a un curso escolar. El retroceso es de un curso entero menos en lectura y casi otro en matemáticas en tan solo tres años.