Antxo Lamela |

Reikiavik (EFE).- El control de los recursos naturales, la soberanía nacional y el coste de vida centran el debate que divide a Islandia ante el referendo de este sábado sobre si la isla debe reanudar o no las negociaciones de acceso a la Unión Europea (UE), interrumpidas hace una década.

Los sondeos dan una ligera ventaja a los partidarios de negociar con Bruselas, aunque la mayoría de la población se opone a un hipotético ingreso, cuestión que debería decidirse en otro referendo futuro en caso de alcanzarse un acuerdo.

Negociaciones iniciadas en 2009

Las disensiones arrancan de la misma consulta, convocada por el Gobierno de centroizquierda salido de las elecciones legislativas de 2024: los «proUE» la consideran necesaria por la abrupta interrupción de las negociaciones previas, mientras que los opositores, una pérdida de tiempo por falta de consenso.