Las explicaciones del n�cleo duro de los ministros sobre la crisis de Ceuta arroja una conclusi�n, tan preocupante como pol�mica: para el Gobierno no hay un responsable, m�s all� de las �mentiras� en las redes sociales, de la entrada masiva de 72.000 personas -nuevo dato oficial- en la ciudad aut�noma el 30 de julio. Preocupante, porque si no hay culpable concreto, tampoco hay consecuencias. Pol�mica, porque pr�cticamente la totalidad de los socios y los partidos de la oposici�n tienen una opini�n radicalmente opuesta. Se�alan a Marruecos como la mano ejecutora que est� detr�s del mayor �ataque a la integridad de Espa�a�, incluido IU, que es una parte del Gobierno. As�, achacan al Ejecutivo de Pedro S�nchez de ser un �pagafantas� que act�a con �debilidad� ante el desaf�o.El discurso oficial que exculpa a Marruecos anticipa la l�nea que se espera que siga el presidente del Gobierno en su comparecencia del pr�ximo jueves, 3 de septiembre, y al mismo tiempo sit�a por d�nde le van a caer algunos de los principales reproches: su manejo de una relaci�n diplom�tica con Rabat y su fe en que de veras es un �socio fiable�. Es cierto que S�nchez tiene tantos frentes abiertos por la gesti�n que se ha hecho de la crisis de Ceuta que Marruecos no es su �nico flanco d�bil, pero desde luego que sus socios y la oposici�n van a hurgar en un tema que ha vuelto a traer a la actualidad aquella intrusi�n con Pegasus en los m�viles de S�nchez y otros miembros del Gobierno, y si aquel episodio est� condicionando hoy su respuesta. Esto no es s�lo una pregunta del PP, tambi�n se la han hecho los partidos que sostienen a S�nchez en Moncloa.El relato oficial de que Marruecos no es culpable tiene grietas en el propio seno del Gobierno. No es algo tan visible como la pol�mica sobre si el CNI avis� de la avalancha, pero ah� est� tambi�n. Y es de nuevo Margarita Robles (Defensa) la voz discordante que, al menos, desliza dudas sobre un autor material y sobre si las redes sociales s�lo fueron un veh�culo. Si se analizan los testimonios de unos y otros, hay llamativas diferencias. Jos� Manuel Albares (Exteriores) y F�lix Bola�os (Presidencia y Justicia) salvan completamente a Marruecos del episodio y defienden con entusiasmo que es un socio que colabora. Decir lo contrario o que Rabat orquest� la entrada en Ceuta es para Bola�os �estar faltando al respeto [a ese pa�s] sin ninguna prueba�.La ministra de Defensa, Margarita Robles.�. N.Para Albares el papel de Marruecos fue �esencial� para �frenar la crisis� y el �nico responsable de la entrada masiva fue la �viralizaci�n in�dita de mentiras y bulos� en las redes sociales, que concitaron una multitud. Por eso la respuesta s�lo pasa por la diplomacia y el di�logo con Marruecos es �indispensable� para colaborar.Robles no acusa a Marruecos pero tampoco lo absuelve, y record� en su comparecencia que las �amenazas h�bridas� utilizan la inmigraci�n con �finalidad desestabilizadora�. �No nos enga�emos, hay muchas cuestiones que tardar�n tiempo en saberse, otras que incluso no llegaremos a conocer. Actores interesados que probablemente hayan favorecido esta crisis o est�n utiliz�ndola con una clara finalidad pol�tica de desestabilizaci�n. No s�lo de Espa�a, sino tambi�n de la Uni�n Europea�. Y, poco despu�s, segu�a:�La evidente constataci�n de la proliferaci�n de ataques y amenazas h�bridas hace m�s necesario que nunca el refuerzo de una actuaci�n conjunta de las sociedades democr�ticas en defensa de nuestros valores y del respeto a la vida y dignidad de todos los seres humanos�.Los grupos del Congreso le reclamaron saber si hab�a sido Marruecos. �No me corresponde a m� hablar del pa�s vecino. El pa�s vecino sabr� lo que ha hecho y lo que no ha hecho�, dijo.Por su parte, Albares ni siquiera habl� de amenazas h�bridas, ni tuvo reproches, ni siquiera velados, hacia la docilidad que mostr� Marruecos en el control de la frontera en aquel tr�gico 30 de julio. Descarga toda la culpa y el �xito de la convocatoria en el poder de viralizaci�n de las �noticias falsas� en las redes sociales. �Las plataformas han sido el canal inflamable por el que se han propagado mentiras a una escala global y a una velocidad sin precedentes�, excus�.Sin embargo, una gran parte de esa difusi�n la atribuy� luego a prensa e influencers marroqu�es, y que de manera �explosiva� se desat� entre el 28 y el 30 de julio a ra�z de un v�deo de dos j�venes cruzando a nado y que tuvo un impacto en esas fechas de 30 millones de personas, especialmente en Marruecos. Queda sin respuesta la pregunta de si hubo alg�n actor interesado en favorecer esa difusi�n.Robles explic� en su comparecencia que la propia Uni�n Europea ha reconocido en sus �informes� que las redes sociales se han convertido �en un potente instrumento para la r�pida movilizaci�n de los migrantes mediante el uso de mensajes encriptados que permiten compartir en tiempo real la situaci�n e informaci�n en el cruce de fronteras y que son claramente utilizadas y manipuladas por agentes desestabilizadores�. Por tanto, seg�n sus declaraciones, hay un actor interesado en lograr ese objetivo.As� pues, el relato de Albares es que fue una crisis sobrevenida y originada repentinamente en las redes sociales, mientras que la versi�n de Robles es que hab�a informaci�n, y as� se comunic� el d�a antes, de que hab�a �una convocatoria para el d�a siguiente para poder entrar a nado�. Ni Espa�a reforz� la frontera ni Marruecos tampoco. Es m�s, el lado marroqu� se mostr� m�s permeable que nunca desde la crisis de 2021.Hasta los socios m�s fieles a S�nchez han criticado la ausencia de una �nica l�nea oficial de los hechos. �Cuanto m�s escucho, menos entiendo;el resumen de esta semana descorazonador: las versiones no casan�, les reproch� ayer Francesc �lvaro, de ERC. �Sorprende que desde el Gobierno hayan sido incapaces de ponerse de acuerdo para tener un relato sobre los avisos sobre Ceuta. En lo �nico que se han puesto de acuerdo es en defender a Marruecos�, a�adi� Jon I�arritu, de Bildu.La manera con la que Moncloa ha despachado la posible responsabilidad de Marruecos como m�nimo en la laxitud del control de la frontera con Ceuta el d�a de la avalancha resulta patente con el hecho de que no haya constancia p�blica que se haya solicitado ning�n tipo de explicaci�n. Albares, en cambio, s� convoc� al embajador de Italia despu�s de que el Gobierno de Giorgia Meloni vinculara la llegada masiva a la ciudad aut�noma con la regularizaci�n extraordinaria de inmigrantes impulsada por el Ejecutivo y planteara la posibilidad de suspender la libre circulaci�n del espacio Schengen con los viajeros procedentes de Espa�a, como acab� sucediendo.Cuestionado precisamente por su �tibieza� frente a Rabat, el ministro de Exteriores pidi� ayer �no confundir formas diplom�ticas y discreci�n diplom�tica con firmeza�. �Que yo no airee acciones y conversaciones diplom�ticas y conversaciones no quiere decir que no haya firmeza. Y cuando toca la integridad territorial y la soberan�a de Espa�a de Ceuta y Melilla, las voy a defender siempre�, zanj�.