Los islandeses votan el 29 de agosto si su pa�s debe intentar por segunda vez la adhesi�n al bloque.Hjalti J�n P�lsson ha vivido con terremotos, evacuaciones y flujos de lava. De lo que no est� convencido es de que la adhesi�n de Islandia a la UE vaya a aumentar su seguridad ni a protegerla de Donald Trump."Llevamos aqu� mil a�os. A nadie le importamos realmente, excepto a nosotros mismos. Deber�amos valernos por nosotros mismos", asegura este padre de cuatro hijos, de 49 a�os.Esa autosuficiencia es ahora el centro del debate island�s sobre Europa. El 29 de agosto, los votantes de este pa�s insular de unos 400.000 habitantes decidir�n si reanudan las negociaciones para incorporarse a la UE y, potencialmente, intentan por segunda vez formar parte del bloque.La �ltima candidatura de Islandia surgi� a ra�z de la crisis bancaria de 2008, pero se descart� en 2013 tras un cambio de gobierno y disputas con Bruselas sobre los derechos de pesca. Esta vez, la conmoci�n no ha llegado del sector financiero, sino de Estados Unidos.El gobierno island�s convoc� el refer�ndum en marzo despu�s de que Trump amenazara con anexionarse Groenlandia y se refiriera repetidamente a la isla �rtica, mucho m�s grande, como "Islandia".Cuando Billy Long, actual embajador de Estados Unidos en Islandia, brome� diciendo que Islandia deber�a convertirse en el estado n�mero 52 de Estados Unidos, con �l mismo como gobernador, se produjo un gran revuelo en Reikiavik. Long no tard� en pedir disculpas.La ministra de Asuntos Exteriores, Katr�n Gunnarsd�ttir, cuyo partido, el Partido Liberal Reformista, se fund� para evaluar la adhesi�n a la UE, declar� que "Ser�a ingenuo e irresponsable no tener en cuenta este momento hist�rico".Tras m�s de 80 a�os de independencia, Islandia deber�a plantearse "otro camino que tenga en cuenta a la familia com�n", declar� a Financial Times.Aun as�, muchos en Islandia, miembro fundador de la OTAN sin ej�rcito permanente y con un acuerdo de defensa con Estados Unidos que data de la Guerra Fr�a, siguen mostr�ndose esc�pticos sobre los beneficios de la pertenencia a la UE."Los islandeses tenemos nuestras propias ideas sobre el excepcionalismo island�s. Si simplemente hacemos caso omiso, Trump se olvidar� de nosotros, y esa ha sido la estrategia", dijo un diplom�tico.Una encuesta realizada por el medio local Visir y publicada el mi�rcoles mostr� que una peque�a mayor�a de islandeses apoyaba la reanudaci�n de las negociaciones de adhesi�n.Los opositores, que llevan meses difuminando la distinci�n entre reiniciar las negociaciones y la adhesi�n a la UE, advierten que la pertenencia al bloque implicar�a renunciar a la corona islandesa y poner en riesgo el control de Islandia sobre su valioso sector de la pesca."Hemos librado muchas batallas contra la naturaleza: terremotos, erupciones volc�nicas y tormentas de nieve. Eso nos hace pensar que podemos sobrevivir a todo por nuestra cuenta", declar� Gu�r�n Hafsteinsd�ttir, l�der del principal grupo de oposici�n de Islandia, el Partido de la Independencia, al Financial Times. "Somos una naci�n peque�a, lejos de otros pa�ses. Eso nos ha hecho m�s fuertes", a�adi�.En Grindav�k, donde vive P�lsson, esa sensaci�n de resistencia no es te�rica. La ciudad, a una hora en coche de Reikiavik, ha sufrido nueve erupciones volc�nicas desde 2023, cada una precedida por una serie de terremotos antes de que la lava aflorara a la superficie. Al menos 40 viviendas se han agrietado, quemado o quedado inhabitables.La mayor�a de los casi 4.000 habitantes de la ciudad se marcharon cuando el gobierno intervino para comprar sus casas en la zona de evacuaci�n, pero P�lsson y su familia regresaron. "No nos importan los terremotos. Las personas a las que no les gustan, no deber�an quedarse aqu�", a�adi�.Pero la votaci�n tambi�n gira en torno al dinero. Reabre un debate de d�cadas sobre si Islandia, uno de los pa�ses m�s ricos del mundo, deber�a seguir prosperando por sus propios medios o sacrificar parte de su autonom�a a cambio de la estabilidad econ�mica que supone la pertenencia a la UE.Un alto funcionario afirm� que los votantes se dividir�an entre quienes piensan que les va bastante bien y los que piensan "quiero un apartamento y me ser�a m�s f�cil si nos unimos a la eurozona".Los partidarios de las negociaciones para la reapertura afirman que demasiados hogares est�n pagando el precio de vivir fuera de la zona monetaria del bloque: una corona islandesa vol�til, una elevada inflaci�n y elevados costes de endeudamiento.Seg�n Oxford Economics, los tipos de inter�s hipotecarios en Islandia rondan el 9%, unos 5 puntos porcentuales m�s que en la eurozona.Para �lfhildur Harne, una directora de cine y profesora de 35 a�os que vive de alquiler en Reikiavik, es urgente resolver el problema. "Para los j�venes, el principal problema son los intereses de hipotecarios. Trabajamos sin descanso, pero algunos nunca podremos tener un piso propio. Si pertenecemos a la eurozona las cosas podr�an mejorar", declar� Harne.Sin embargo, cualquier acercamiento a la UE obligar�a a Islandia a volver a su l�nea roja m�s sensible: los derechos de pesca. Los productos marinos representaron casi el 40% de las exportaciones el a�o pasado, y la pesca fue la principal raz�n por la que Reikiavik suspendi� su anterior solicitud de adhesi�n.La Comisi�n Europea ha manifestado su disposici�n a un acuerdo pesquero espec�fico, dada la dependencia de Islandia de este sector, aunque advierte que una exenci�n total es poco probable .En opini�n de Kjartan Sveinsson, que se ha dedicado toda la vida a la pesca, "el sistema de cuotas comercializables de Islandia ha concentrado los derechos de pesca entre poderosas empresas conocidas localmente como los "reyes de las cuotas", que han vaciado a las comunidades pesqueras m�s peque�as. Econ�micamente, para Islandia, el sistema de cuotas ha sido bueno. Socialmente, ha sido un desastre".Aunque se muestra esc�ptico a la hora de ceder el control a Bruselas, asegur� que el escrutinio de la UE podr�a tener ventajas. "Una cosa positiva que veo acerca de unirme a la UE es que los reyes de las cuotas ya no pod�an salirse con la suya".Para Bruselas, el refer�ndum tiene un peso estrat�gico. Islandia es un caso excepcional: ya est� en el mercado �nico y en la zona Schengen. Probablemente aumentar� el presupuesto de la UE en lugar de recurrir a �l.Un voto por el "no" mermar�a el impulso de la UE para acercar a los Estados �rticos con "ideas afines" y presentar la integraci�n como protecci�n en una era de presi�n de las grandes potencias.Islandia no siempre fue un pa�s al que Bruselas intentaba cortejar. Su solicitud en 2009 se produjo tras un colapso bancario y un rescate del FMI."La solicitud original fue una medida desesperada. La riqueza cambia las cosas", opina J�n Dan�elsson, economista de la London School of Economics.Islandia se recuper� r�pidamente. Una corona m�s d�bil impuls� las exportaciones pesqueras, mientras que los controles de capital y las duras negociaciones con los acreedores extranjeros estabilizaron la econom�a.La erupci�n volc�nica de 2010 que suspendi� los vuelos en toda Europa puso al pa�s en el mapa y provoc� un boom del turismo. "Eso realmente nos ayud� a reconstruir la econom�a", sostiene J�n Gu�ni �marsson, director ejecutivo de �slandsbanki. En 2025, Islandia pas� de ser un prestatario neto antes de la crisis a un prestamista neto, con activos externos netos por valor del 46% del PIB. "Fue un cambio radical. Nos hemos transformado completamente", concluy� �marsson.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.