Canarias es uno de los lugares de Europa con mayor concentraci�n de queser�as artesanas por metro cuadrado. No sorprende que sea la comunidad aut�noma espa�ola que m�s queso consume por habitante: unos 11,1 kilos por persona al a�o. Y tiene sentido: en el pasado, junto con el gofio, fue una base fundamental de la alimentaci�n. Eran tiempos de autosuficiencia, en los que conservar la leche significaba transformarla.Hablar de este producto es hacerlo tambi�n de territorio. Las islas ofrecen un mosaico clim�tico y paisaj�stico �nico que condiciona la forma de criar el ganado y determina el sabor de la leche y de cada pieza. A esta riqueza natural se suman las razas ganaderas aut�ctonas y un saber artesanal acumulado durante siglos. Cada isla tiene su estilo, cada finca su personalidad y cada productor su propia firma.En este recorrido nos detenemos en Gran Canaria, una isla con alrededor de 80 puntos de elaboraci�n artesanal y cuna del emblem�tico Queso de Flor de Gu�a, cuya zona de producci�n abarca los municipios de G�ldar, Gu�a y Moya.Son quesos elaborados con leche cruda de oveja y cuajo vegetal -en mayor o menor proporci�n- obtenido de la flor del cardo, una t�cnica �nica en el archipi�lago. El cardo crece de forma silvestre en las zonas altas de la isla. Los pistilos se secan y almacenan para, posteriormente, preparar una infusi�n en agua fr�a. Ese l�quido es el que se a�ade a la leche para provocar la coagulaci�n. Las otras variedades de la zona son: el semicurado o queso de Gu�a, con aproximadamente un mes de maduraci�n; el curado, que puede alcanzar los cinco meses y el queso de media flor, elaborado con mezcla de cuajo vegetal y animal.Estas peque�as explotaciones cuentan con su propio ganado y transforman la leche poco despu�s del orde�o, sin procesos industriales de por medio. La producci�n es reducida y sigue los ritmos naturales de los animales, por lo que suelen parar entre julio y octubre.La CalderaRelevo. Tania con sus quesos de La CalderaDAVID DELFOURFundada en 2020 por Francisco y Tania, esta queser�a de Fagajesto es un claro ejemplo de relevo generacional. Los padres de �l, tras toda una vida dedicada al ganado, se preparaban para jubilarse. Y lo que comenz� como una ayuda puntual los fines de semana termin� convirti�ndose en un cambio de vida. Aqu� no se trabaja en funci�n de la demanda. Hay lo que da el d�a: entre 80 y 120 litros de leche, que se transforman en unos 15 kilos de queso, siete u ocho piezas.Ese volumen reducido define tambi�n la relaci�n con el cliente, porque no siempre hay queso disponible. De hecho, este a�o se ha tenido que cerrar la venta directa en varios momentos para poder atender las reservas. Los pedidos se organizan con semanas de antelaci�n y las piezas se reparten con cuentagotas.El entorno es un factor decisivo. La alimentaci�n de las ovejas, basada en una vegetaci�n cambiante seg�n la estaci�n, el clima o la humedad, influye directamente en el sabor, la textura y el aroma del queso. Como dice la maestra quesera Tania: "Cada queso es distinto; nunca salen iguales".Tampoco hay intermediarios. El ganado es propio, la leche es suya y todo el proceso, desde el orde�o hasta la distribuci�n, pasa por sus manos. Aunque este m�todo de trabajo reduce el crecimiento, tambi�n define el resultado: un queso singular e irrepetible que ha obtenido varios premios internacionales.Cortijo de CaiderosA mano. Crist�bal Moreno trabajando uno de los productos de Cortijo de Caideros.DAVID DELFOURUbicado en el municipio de G�ldar, est� dirigido por Crist�bal Moreno, heredero de una larga tradici�n familiar vinculada al pastoreo y la trashumancia con el queso presente desde siempre. "Yo he visto hacer queso desde que nac�", resume. Esta explotaci�n, que cuenta con unas 400 ovejas canarias, es famosa por su emblem�tico queso de flor. Se elabora con cuajo vegetal obtenido del cardo, que le aporta una textura cremosa y un sabor intenso que evoluciona con la maduraci�n. Crist�bal explica que este producto "vive" durante su curaci�n: cambia de textura, desarrolla brillo y se transforma con los d�as, dependiendo de la humedad y la temperatura del ambiente. "Cuando la textura pasa de crema a algo m�s consistente, en ese instante es cuando est� en su punto exacto".Las ovejas se alimentan de hierba fresca, aunque, si es necesario, se complementa su dieta con grano. Pero, "cuando el animal se alimenta de forma natural, la leche resulta m�s rica en grasa y prote�na, lo que produce quesos m�s intensos y arom�ticos", puntualiza.No es casualidad que nombres clave de la alta cocina se hayan interesado por este lugar. Uno de ellos fue Daviz Mu�oz, chef de DiverXO, que cuando prob� el queso de flor lo defini� como "una aut�ntica locura" y "una gominola" para el paladar. "�l me dijo que un producto como este se pod�a utilizar en cocina salada, en reposter�a o donde quieras ponerlo", cuenta orgulloso.Queser�a del RosarioArtesan�a. Macarena al frente de queser�a Rosario.DAVID DELFOUREn Agaete, donde el paisaje se abre entre barrancos y el Atl�ntico aparece a pocos minutos, se encuentra esta queser�a artesana. Macarena Rosario, con su madre, sostiene el proyecto. "Haciendo queso como siempre, pero adapt�ndonos a lo que hay ahora", resume. La explotaci�n cuenta con un reba�o de unas 22 cabezas bovinas y 40 cabras. "Tengo poquito", dice, aunque es una decisi�n consciente en la que importa m�s la calidad que la cantidad.En su negocio no hay dos piezas iguales, ni siquiera dentro del mismo d�a. "Con los mismos ingredientes y los mismos tiempos, el queso sale distinto", asegura. La explicaci�n est� en los detalles: el corte de la cuajada, la presi�n, el ritmo de trabajo. Incluso hay factores menos tangibles: "Si trabajas r�pido o despacio, todo influye".Frente a un mercado que busca uniformidad, Macarena defiende lo contrario. "Quieren que todo sea homog�neo, pero nosotros a�n nos negamos". Aunque se respeta la tradici�n, tambi�n hay espacio para la experimentaci�n. Quesos afinados con caf�, vino o piment�n forman parte de su producci�n. "Me gusta trabajar con lo que tengo alrededor". Incluso recupera t�cnicas antiguas, como dejar que algunas piezas se moldeen por gravedad. "Hay quesos que se hacen casi solos".La comercializaci�n sigue siendo en gran medida directa. "Mi cliente principal es el particular. Es el que me ha mantenido siempre". Y reivindica: "Detr�s de estos productos hay gente. Si no, ser�a imposible". Y, sin embargo, hay algo m�gico que no cambiar�a por nada: "Podr�amos hacer otra cosa, pero esto es lo que nos gusta".
Tres quesos canarios que son el sabor de un territorio
Canarias es uno de los lugares de Europa con mayor concentraci�n de queser�as artesanas por metro cuadrado. No sorprende que sea la comunidad aut�noma espa�ola que m�s queso...










