Entre las escarpadas montañas de los Picos de Europa y los verdes prados de los Valles Pasiegos se extiende una de las grandes rutas queseras del norte de España. Cantabria cuenta con cerca de 40 variedades de queso, fruto de una larga tradición ganadera. En este recorrido, locales y forasteros pueden visitar pequeñas queserías, conocer de cerca la elaboración tradicional y degustar algunos de los quesos, mantequillas y postres más destacados de Cantabria, que aún hoy se siguen elaborando de forma artesanal.

La primera parada conduce a la comarca de Liébana, una zona donde las queserías artesanas están plenamente integradas en el entorno de los Picos de Europa, los valles y los extensos pastos de montaña. Desde hace generaciones, el ganado y la elaboración de mantequilla y queso forman parte de la vida cotidiana, y, en su mayoría, las pequeñas explotaciones familiares continúan elaborando sus productos de manera artesanal.

Visitar estos lugares permite conocer de cerca la elaboración de cada queso y descubrir el trabajo de quienes mantienen vivo el legado de un oficio centenario, estrechamente ligado al territorio. Los Quesucos de Liébana y el Queso Picón Bejes-Tresviso son dos de las tres Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) de Cantabria, junto al queso nata de Cantabria.