Puede que a alguien en el entorno del sátrapa Mohamed VI se le ocurriese y le pareciera una buena idea dejar pasar a Ceuta a unos centenares de Subsaharianos, para celebrar a lo grande el día del trono en Marruecos armándole un lío al gobierno español.

Contaban con y tuvieron la ayuda siempre inestimable de una oposición de derecha y extrema derecha, tan obsesionada con Pedro Sánchez que nunca pueden ver más allá de sus narices. Pero no contaban con que la desigualdad y la miseria del régimen alauita pudiese convertir a unos cuantos subsaharianos en miles de jóvenes marroquíes escapando de un Mohamed VI en plena operación de lavado de imagen internacional.