El campo vuelve a estar contra las cuerdas un año más. A la grave crisis del forraje motivada por la sequía, que ha dejado al ganado sin pasto en el norte de España, se une ahora el adelanto de la vendimia en hasta 20 días por el calor. Las altas temperaturas de este verano han hecho que la uva madure más rápido y han obligado a modificar el calendario de recogida de la cosecha. Un cambio que tiene consecuencias económicas para las bodegas y los viticultores: dificulta encontrar jornaleros disponibles, eleva los costes de recolección y complica cerrar contratos con precios rentables.El adelanto de la recogida de la uva afecta ya a buena parte de las principales zonas vitivinícolas españolas. La Rioja fue una de las primeras en arrancar, con alrededor de dos semanas de adelanto; Castilla-La Mancha ha adelantado hasta unos 15 días la recogida de las variedades más tempranas; Castilla y León también ha anticipado la campaña, con la DO León iniciando la vendimia 19 días antes de lo habitual y la DO Arlanza previendo su vendimia más temprana de la historia.
En Andalucía, el Marco de Jerez comenzó la vendimia el 27 de julio, mientras que Cataluña, Murcia, Aragón, Extremadura y otras zonas productoras también han iniciado o previsto una campaña adelantada. En el norte, Galicia ha registrado vendimias excepcionalmente tempranas y Vizcaya también ha anticipado la vendimia del txakoli a finales de agosto.








