Manuel Weiss Pérez |
Madrid (EFE).- Las altas temperaturas van a obligar a adelantar más que nunca la vendimia en la mayoría de zonas de viticultura de España y los productores buscan fórmulas como la recogida nocturna para combatir los efectos del calor permanente en las producciones.
Ya hay algunas bodegas como Gramona (Sant Sadurní d’Anoia -Barcelona) que ha trasladado que prevén mermas de hasta el 20 % en su cosecha por los efectos del calor extremo.
Sobre este asunto, el director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luis Benítez, ha explicado a EFE que «la recogida se está adelantando y, año tras año, sobre las previsiones de cosecha suele haber una disminución».
Ha puesto como ejemplo a Castilla la Mancha, donde el ejercicio pasado esperaban tener para esta época cifras en torno a los 24 millones de hectólitros (hl) y se bajó a 20.











