HAUTVILLERS, Francia (AP) — Los productores de champán se apresuran a vendimiar sus uvas mientras comienza la cosecha más temprana registrada en la región, después de que el calor extremo y la sequía aceleraran la maduración y dejaran a los viticultores una ventana estrecha para preservar la calidad del famoso vino espumoso de la zona.En las laderas de Hautvillers, equipos de vendimiadores empiezan a trabajar a las 6:30 de la mañana entre hileras de viñas que fueron reconocidas como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2015.Para Alexandre Gobillard, director de producción de la casa de champán Gobillard & Fils, iniciar la vendimia a mediados de agosto antes era casi impensable.“Esto es histórico en Champaña”, declaró Gobillard. “Llevo 30 años trabajando en la finca y cuando empecé mi padre solía decirme: ‘El 15 de agosto, vete de vacaciones’. Hoy es 18 de agosto y estamos en plena vendimia. Nunca habíamos visto algo así”.A sus 50 años, Gobillard representa a la cuarta generación que trabaja en los viñedos familiares. Gobillard & Fils cultiva 40 hectáreas (unas 100 acres) de viñas y produce alrededor de 1,5 millones de botellas al año.
Un clima cambiante trae una vendimia más tempranaLa vendimia oficial de Champaña se abrió este año entre el 12 y el 17 de agosto, según la zona y la variedad de uva, aproximadamente un mes antes de lo que antes era habitual en la región.Una helada de finales de marzo golpeó las viñas después de que las temperaturas suaves provocaran una brotación temprana, lo que redujo la cosecha potencial. Luego vinieron cuatro olas de calor, algo que nunca había ocurrido antes, señaló Gobillard.













