Actualizado Jueves,

agosto

22:37Faltan manos para recoger la uva. Esa es la plegaria que ya se comienza a o�r en las vendimias que se est�n llevando a cabo en toda Espa�a o las que est�n por iniciar, donde la tensi�n cada vez m�s elevada que afrontan las bodegas del sector se ve espoleada por una ola de calor que las obliga a adelantar la campa�a solapando la recogida por laa de otros tipos de frutos, con la temporada alta de la hosteler�a y con la partida de muchos j�venes al finalizar el verano.Este desajuste no solo amenaza con reducir el volumen de la producci�n, sino que pone en jaque la calidad de la uva al impedir que se recolecte en su �ptima maduraci�n.Uno de ellos es Antonio Gondar, el due�o de la bodega Av� Roxo en Pontevedra, quien se ve obligado a duplicar los d�as de recolecci�n en el campo al disponer de apenas ocho de los diez temporeros necesarios para su campa�a de cuatro hect�reas y media, y apunta que, �aunque la vendimia se adelante, el problema es que ya no hay mano de obra�.El viticultor, que tradicionalmente confiaba en la ayuda familiar y en j�venes estudiantes, observa c�mo el adelanto de los calendarios escolares disminuye su red de apoyo, forz�ndole a extender las jornadas de trabajo de cuatro a ocho d�as para evitar que la uva se pase en la cepa y asumiendo un riesgo que, de torcerse el clima, �se traducen p�rdidas a lo mejor de un 15 o 20% de la producci�n� total de sus vi�edos.Asimismo, Marco Antonio Santamar�a, socio de la cooperativa Condes de Albarei en la comarca gallega de las R�as Baixas, explica que �para la vendimia, tradicionalmente se tiraba mucho de j�venes antes de empezar sus estudios y de trabajadores de la hosteler�a�, dos colectivos que hoy resultan inaccesibles porque, con el adelanto de unas tres semanas en las cosechas, �ambas temporadas se solapan� de manera insalvable.Santamar�a recalca la imposibilidad de competir en estas nuevas condiciones al advertir que �los trabajadores no van a abandonar la hosteler�a por los 8 o 10 d�as que dura la vendimia�. Un escenario que, seg�n relata, se ve agravado por un indiscutible �factor demogr�fico, con menos juventud, y el hecho de que la universidad ahora empieza antes que hace unos a�os�, lo que asesta un golpe al reclutamiento juvenil.El propietario de la bodega Av� Roxo de Mea�o, Antonio Gondar.ROSA GONZ�LEZFuera de Galicia y mirando todo el terreno vitivin�cola, s�lo en la campa�a de 2025, este fen�meno afect� al 63% de las bodegas del pa�s al registrar dificultades para completar sus plantillas de trabajadores, seg�n detalla un estudio de Synergie. En ese contexto, su directora de Operaciones, In�s Lavadi�, explica que �cuando los en�logos dictaminan que la uva puede recogerse, la bodega necesita much�simo personal y muy r�pido�, obligando a llevar una b�squeda acelerada de las m�s conocidas como cuadrillas.Por tanto, mantener las plantillas como una continuidad de los temporeros es clave; ese es el caso de Carlos Fern�ndez de Pi�rola, director de Bodegas Fern�ndez de Pi�rola, quien cuenta con una cuadrilla constante de entre 15 y 20 operarios, lo que contrasta con la tensi�n en Villabuena de �lava, donde su alcalde y viticultor, I�aki P�rez, detalla que �con el cambio clim�tico se nos ha adelantado�, provocando un desajuste que les obliga a competir por la mano de obra con otras campa�as frut�colas. P�rez gestiona un vi�edo de unas 35 hect�reas en el que requiere ocho jornaleros, explica que �al mismo tiempo todas las vendimias necesitan gente y competimos todos a la vez en consecuencia no tenemos mano de obra�.Ante la escasez, los agricultores se ven abocados a compartir cuadrillas en los d�as de inactividad para que la recogida no se paralice, asumiendo retrasos que, seg�n advierte Fern�ndez de Pi�rola, comprometen la calidad del fruto porque la uva �se recoger�a m�s tarde y eso podr�a afectar a la calidad� de la cosecha.Por su parte, desde Asaja ratifican este desajuste al se�alar que las olas de calor est�n acelerando de forma an�mala la maduraci�n de la uva. Este fen�meno obliga a las bodegas a adelantar la recolecci�n varias semanas antes de lo habitual, consolidando esta campa�a de 2026 como la m�s precoz de la que se tiene constancia en la historia del pa�s.